Gobierno promueve reelección de Héctor Posadas
El conflicto del Sindicato de Trabajadores al Servicio de los Poderes del Estado y Organismos Descentralizados da otro vuelco de 180 grados, pues ahora resulta que el gobierno del estado no solamente eliminó a la mayoría de los aspirantes a ser candidatos a secretario general, sino que ahora busca que mejor se reelija el actual dirigente, Héctor Posadas Manzano, pese a que las normas estatutarias de la organización no lo permite.
Pero como la impunidad ha campeado en el también llamado Sindicato de Burócratas se dice que ya se tiene redactado un borrador de una reforma a los estatutos de la organización, mismo que se elaboró en una oficina de la Secretaría de la Contraloría del gobierno estatal, para que antes de un mes se aprueba y de esa forma se permita la reelección de Posadas Manzano.
Al mismo tiempo trascendió que ya existe una primera lista de docenas de trabajadores que serían despedidos, a finales de 2013 y principios del próximo año, de los tres poderes públicos del estado, como una manera de generar una importante adelgazamiento de las nóminas de burócratas.
Frente a ese escenario al gobierno le conviene que continúe Héctor Posadas al frente del sindicato, pues ha sido un dirigente sin carácter, dócil, que no defiende los derechos de sus representados y está entregado a los intereses de la parte patronal dentro de la relación laboral que miles de trabajadores guardan con el Poder Ejecutivo estatal.
Hasta hace unos días dentro de la organización se tenía la visión de que el gobierno había despedido a 13 de 15 aspirantes a ser candidatos a la secretaría general para buscar imponer a Carlos Castro Díaz, como único contendiente por la dirigencia de la agrupación gremial.
Sin embargo en la Secretaría de la Contraloría, que es donde se preparó la estrategia golpista contra el Sindicato de Burócratas, se evaluó que la mejor opción no es permitir la llegada de un nuevo secretario general, por muy controlado que esté, sino dejar al que ya está, pues Posadas Manzano ya dio muestras claras y contundentes de ser un líder “charro” o mejor dicho “un cero a la izquierda”.
En lo que va del sexenio se han despedido entre 4 y 6 mil trabajadores en el tres poderes públicos del estado y Héctor Posadas no representó la más mínima resistencia a este terrorismo laboral.
Por eso antes de que en el gobierno se le extrañe a Posadas Manzano, mejor han decidido dejarlo en su actual posición, para que cuando venga la nueva ola de despidos de trabajadores no genere ningún tipo de inconformidad, tal como lo ha hecho a lo largo de los últimos tres años.
