Relleno Sanitario de Puebla contamina barranca aledaña
A los alrededores del relleno sanitario de Puebla, ubicado en la junta auxiliar de Santo Tómas Chautla, al poniente de la capital, impera un olor a descomposición; mientras que la barranca que pasa cerca del depósito de desechos sólidos presenta agua contaminada y una apariencia aceitosa.
Tras las lluvias, el olor a basura puede ser percibido por las tardes en viviendas ubicadas a más dos kilómetros del relleno sanitario de Chiltepeque; además, los vecinos son víctimas de moscas.
Al realizar un recorrido por la barranca, se puede apreciar la presencia de agua con un colorido café, una consistencia aceitosa y un olor a basura.
Para los pobladores, el mayor problema del relleno la contaminación de la barranca.
Celestina Rodríguez, habitante de una casa ubicada a dos kilómetros del relleno sanitario, destacó que el olor a descomposición aumentó a partir de la temporada de lluvias de este año.
“Huele feo, sobre todo cuando hace aire. Es un olor a descomposición. Los problemas aumentan cuando llueve”, comentó en entrevista fuera de su vivienda.
José Manuel Erasmo Plata González, agente subalterno del Ministerio Público de Santo Tómas Chautla, destacó que más de 10 mil personas de Santo Tómas padecen los problemas del relleno sanitario.
“Los lixiviados no los detienen. Nosotros estamos seguros que abrieron las compuertas de agua y se va a la barranca. Todos los vecinos están inconformes. La barranca que viene a un costado del relleno, que pasa por la Guadalupana y llega al Cereso, está contaminada. El agua está negra. Todos los vecinos ya no pueden sembrar por la contaminación”, destacó.
El relleno sanitario de Chiltepeque fue abierto en 1992, durante la administración que encabezó Rafael Cañedo, y se le dio una vida útil de 15 años, plazo que venció en 2008. Las últimas administraciones municipales trabajaron para ampliar la vida del relleno.
