Estudio de firmas revela que Gali es de retos y Agüera competitivo
Las firmas de los candidatos a la alcaldía de Puebla lo dicen todo, incluso lo que ellos mismos callan. Antonio Gali Fayad es desconfiado, pero sociable y le gustan los retos. Enrique Agüera, por su parte, es un maniaco del control, pero seguro y competitivo.
De ambos conocemos sus fortunas, sus defectos y excesos cometidos gracias a la guerra sucia que se libra en las redes sociales entre los integrantes de sus equipos. Por sus actos de campaña ya tenemos un catálogo numérico de sus propuestas, así como de los proyectos que pretenden realizar en caso de ganar. Pero sobre su personalidad poco se ha dicho o comentado. Por ello, CAMBIO buscó el apoyo del experto en Criminología, Criminalística y Técnicas Periciales, Fabián Pérez Mellado, egresado experto del Inacipe y responsable del área penal de Iura Staff Jurídico, para hacer un análisis grafoscópico y grafológico de las firmas de ambos abanderados.
El resultado no tuvo pierde. Las técnicas periciales como la grafoscopía, grafología y grafometría se basan en parámetros genéricos para determinar ciertos aspectos de la conducta humana. La escritura se vuelve un acto repetitivo e inconsciente del individuo, que guarda información de por vida, por lo que puede ser utilizada para saber acerca del individuo y su personalidad.
Análisis grafoscópico y grafológico Particularidades de la firma y rúbrica
Antonio Gali Fayad
(Puebla Unida)
Su rúbrica consta de siete tiempos, es decir el candidato para ejecutar separa siete veces el bolígrafo del papel. La firma es la representación del yo íntimo. Es importante su legibilidad, que suele darse en personas seguras de sí mismas. Es una persona que se defiende de un ambiente hostil, pero él está contento de sí mismo. Tiene confianza en sus posibilidades, en sus méritos y en sus logros.
Los trazos son débiles, carentes de fuerza y apoyo del bolígrafo en el papel. Indica que el candidato carece de fuerza interior para enfrentarse a los obstáculos, su firma, forma un ojal, lo cual indica que el candidato guarda muchas cosas para sí mismo que le son difíciles de responder. La inclinación es descendente hacia la derecha, corresponde a personas que pierden fácilmente los nervios, muy dramáticas en los asuntos sentimentales. Tienen una fuerte necesidad de acercarse a los demás.
La velocidad con la que ejecuta su firma es una velocidad media, con habilidad escritural media, y su firma no es compleja, lo que indica que la persona carece de fuerza interior para enfrentarse a los obstáculos, la firma no presenta gramas y/o letras visibles, lo cual indica que la persona carece de atención en ciertos momentos de su vida. Sus trazos son irregulares y temblantes. Con ello se descubre la claridad mental del sujeto, su orden interno y rasgos como la capacidad de organización y planificación.
La firma del candidato presenta un grupo de tres puntos separados, sin relación directa con el cuerpo de la rúbrica, los puntos, tan insignificante como parece, es para los grafólogos un test de precisión. Cuando en un escrito empiezan a faltar los puntos, da información sobre una persona olvidadiza, distraída. Presenta trazos discontinuos, con proporción y tamaño mediano. Lo cual indica la desigualdad de tamaño, corresponde a personas de una gran intensidad afectiva en el sentido positivo; mientras que en sentido negativo, corresponde a personas inestables e incapaces de controlar sus emociones.
Por último, el primer trazo de la firma al finalizarlo forma un gancho, lo cual indica que la persona guarda muchas cosas para sí mismo que le son difíciles de responder. Sus trazos forman diversos ángulos. Corresponde a personas duras e intransigentes y, para ellas, la razón predomina sobre el sentimiento.
Enrique Agüera Ibáñez
(5 de Mayo)
La rúbrica consta de tres tiempos, es decir, el candidato para ejecutar separa tres veces el bolígrafo del papel. Consta de trazos definidos, lo que se interpreta como que es una persona que se defiende de un ambiente hostil, pero él está contento de sí mismo. Tiene confianza en sus posibilidades, en sus méritos y en sus logros.
Los trazos de la rúbrica son de mediana fuerza, lo que se interpreta como una persona que normalmente actuara con claridad de intenciones, que se muestra como es, sin ocultarse. Asume las responsabilidades (con su nombre corrobora lo que escribe). Es una persona contenta consigo misma, con sus posibilidades y con sus méritos.
El primer momento de la firma forma un óvalo. Indica que la persona guarda muchas cosas para sí mismo que le son difíciles de responder; esto es referente a los óvalos, bucles y ojales. Su inclinación es recta, corresponde a personas que controlan sus sentimientos, sus deseos y poseen madurez, estabilidad y ecuanimidad.
La velocidad con la que ejecuta su firma es media, con habilidad escritural media. Es sinónimo de firmeza de carácter, tanto en los deseos como en las opiniones. La firma del candidato no presenta gramas y/o letras visibles, lo que indica que la persona carece de atención en ciertos momentos de su vida.
Sus trazos son regulares y precisos. Corresponde a personas que tienen una necesidad imperiosa de llamar la atención, de que todo el mundo esté pendiente de ella. Son personas que se sienten muy importantes con respecto a los demás. La firma del candidato presenta punto, los puntos, tan insignificante como parece, es para los grafólogos un test de precisión. Cuando en un escrito empiezan a faltar los puntos da información sobre una persona olvidadiza, distraída.
La firma del candidato presenta trazos continuos, con proporción y tamaño mediano. Lo cual corresponde a personas adaptables y que se amoldan con facilidad. En ella predomina el sentimiento.
El primer trazo de la firma al finalizarlo forma una punta. Lo que indica que es una persona de carácter fuerte y posesivo, los trazos inferiores son rectos. Cuando una persona escribe líneas horizontales nos indica que estamos ante una persona realista, con carácter firme, que no se deja llevar por el entusiasmo ni por el desánimo.
