JJ Rendón hará guerra sucia para el PRI
Le llaman en Venezuela “El Rey de la Guerra Sucia en América Latina”.
Otros le dicen “El Samurái de la polarización”.
Lo cierto es que JJ Rendón, asesor venezolano que ha hecho campaña para el PRI de Roberto Madrazo, el Panal de Elba Esther Gordillo e incluso operó para Melquiades Morales en el 2001, está de regreso en Puebla.
Llega esta semana para encargarse de la estrategia de la alianza Puebla 5 de Mayo y en particular de la campaña por la alcaldía.
Es Rendón y nadie más quien operará la guerra sucia, es experto. De hecho, fue el responsable de la estrategia en Venezuela para el candidato opositor Capriles.
Quienes han señalado a asesores españoles como Xavi Domínguez andan errados.
Domínguez no es experto en campaña negra, es creativo. De hecho, fue Xavi quien posicionó como finalista la campaña morenovallista 5 de Mayo en los premios Reed Latino Awards 2012, cuya ceremonia oficial se celebró en Las Vegas: http://pueblanoticias.com.mx/noticia/campana-5-de-mayo-en-la-antesala-del-premio-reed-latino-awards-2012-24522/
Si usted recuerda, fue la misma campaña poblana a la que le inventaron un inexistente segundo lugar.
Así que no es la ruta española, sino la venezolana, la que tomó el CEN del PRI para Puebla.
Rendón tiene un muy particular estilo de promoción de sus servicios. Nada más chequen su página de internet: http://www.jjrendon.com/
Fue JJ el que logró que el Panal de Elba Esther Gordillo conservara su registro en su primer campaña electoral con la famosa frase de “Uno de tres”.
Después del 2000, con el rotundo fracaso que le costó la Presidencia de la República al PRI, Jota Jota fue enviado por su mentora a Puebla.
“Y es que fue Dulce María Sauri la que se lo recomendó a Melquiades Morales para que asesorara al PRI en la fallida elección de 2001, cuando Julián y Nácer vio caer su capital político de manera estrepitosa frente a Luis Paredes Moctezuma, quien a su vez fue asesorado por algunos venezolanos que frente a Jota Jota Rendón eran verdaderamente brillantes”, escribió el quintacolumnistamarioalbertomejía.
El primer rastro de su presencia en México se remonta a la campaña del cetemista Juan Millán en pos de la gubernatura de Sinaloa, en 1998. Le recomendó unos anuncios espectaculares donde el candidato aparecía tres veces, con camisas verde, blanca y roja (los “tres pelones”, se burlaban los panistas en aquella campaña), y el lema “Vamos por más”, que también fue blanco de la chunga opositora (sí, por más lana, decían).
Años más tarde, también en Sinaloa, JJ Rendón, como le gusta ser llamado, estuvo en la campaña del sucesor de Millán, Jesús Aguilar Padilla. Participó del milagro de cerrar la ventaja de su candidato, que en las encuestas era de 14 por ciento, al uno. Eso no impidió, sin embargo, que Millán lo acercara a Roberto Madrazo y a su amiga Elba Esther Gordillo.
En 2006, el apartamento de Rendón, en la colonia Guadalupe Inn del Distrito Federal, era el lugar donde se reunían los cercanos de la profesora ahora presa, y donde definieron las líneas de acción de su campaña “uno de tres”, que les permitió mantener el registro del Partido Nueva Alianza y entregar votos a Felipe Calderón.
Para entrar a la sala de Rendón había que quitarse los zapatos. Uno de los estrategas de la maestra se negó a hacerlo. JJ pidió entonces que lo dejaran solo con el insubordinado. Tiburones como Roberto Campa y Miguel Ángel Yunes obedecieron sin chistar.
Rendón dijo entonces con voz suave: “No quiero humillarte ni quiero dominar así el escenario; esto tiene que ver con mis creencias, te lo pido por favor”.
El venezolano fue dolor de cabeza para los maduristas en Venezuela, donde elaboró la estrategia de guerra sucia a favor de Capriles.
Hoy, JJ está de regreso en Puebla.
