Mario Marín impuso candidato en San Pedro Cholula
Dueño de su tiempo, con la cartera llena, con la chequera más abundante, Mario Marín Torres pasea abiertamente por las calles de Puebla portando una sonrisa envidiable.
Saluda a todos, acepta que le tomen fotos, regala autógrafos y se muestra optimista ante lo que viene: “el triunfo apabullante del PRI en Puebla”.
Así se lo dice a quien lo quiera oír.
Y cómo no si está operando como en sus buenos tiempos.
Y lo mismo quita, que pone candidatos.
Y veta, tacha, palomea, empuja.
El ex gobernador de Puebla está, pues, en su casa.
Y va de compras al Luxury Hall.
Y come en El Desafuero o en el Kampai o en el Mural o en El Ranchito.
El domingo pasado ahí estuvo muy feliz con doña Margarita García de Marín.
Y se comieron los clásicos y deliciosos taquitos dorados y sendos platos de pozole, uno de los mejores de la Puebla levítica.
“Una foto, licenciado”, le pidieron los clientes.
Antes, en la Semana Santa, don Mario dejó encargado el changarro de las designaciones de candidatos y se fue a pasear a New York.
Ahí paseó por la Quinta Avenida.
Fue a Central Park a correr.
Hizo shopping en Saks, Tiffany, Cartier, Prada, Ferragamo.
Comió en el restaurante más caro de la Gran Manzana: Masa, de Masa Tacayama.
Y también en Alain Ducasse y en Le Bernardine.
Ya de regreso a Puebla, se metió en la operación de las candidaturas.
-¿Qué hacemos en San Pedro Cholula, gobernador? –le preguntaron sus operadores.
-Metan a Sergio (Galindo). ¡Pero ya!
Y de nada sirvieron los buenos números de Sara Chilaca ni la mala fama de los Galindo.
La orden estaba dada y habría que cumplirla.
Y la unción se consumó: el dueño de la Ruta Bicentenario (las malas lenguas juran que es de Valentín Meneses) se convirtió en el virtual candidato a la Presidencia Municipal de San Pedro.
No es la primera vez que el “gobernador Marín” –como le gusta que le digan- mete las manos en el municipio.
La primera vez que lo hizo fue cuando apoyó con todo a un recomendado de Germán Sierra Sánchez: Juan Pablo Jiménez Concha.
A partir de ese momento, Marín es el verdadero dueño de los destinos del municipio.
Teniendo ya como incondicional a Jiménez Concha, Marín le buscó relevo en la persona de Paco Covarrubias.
Y tras un traspié lamentable que llevó a la alcaldía a Lolita Parra, el “gobernador” viene por la revancha.
Quienes saben de esto juran que así será.
No podía ser de otra manera.
El “No” de Pepe, el “Sí” de Pablito. Pepe Chedraui tenía todo para ser candidato a diputado plurinominal por “Mover a Puebla”.
No quiso.
El diálogo se dio así:
-Vas en los primeros lugares de la lista, Pepe –dicen que le dijo el delegado Fernando Moreno Peña.
-No, delegado. Yo quería ser presidente municipal para cambiar las cosas. No me interesa ser diputado ni que esto se vea como un premio de consolación.
-Pero, Pepe…
-A todo mundo le dije que buscaría la Presidencia. Nunca hablé de una diputación.
Y Pepe no fue.
Por convicción y congruencia, algo que les viene faltando a los dirigentes de “Mover a Puebla”, quienes, sin el menor escrúpulo, buscan ir en los primeros sitios.
Y aquí me refiero a Pablito Fernández del Campo (hasta el delegado ya le dice así: “Pablito”. ¿Y qué decir de Jaime Alcántara? En su primer encuentro con la prensa así lo llamó: “Pablito”), Leobardo Soto y Juan Carlos Natale.
El primero y el tercero son los dirigentes del PRI y el Verde, en tanto que el segundo también forma parte del Comité Directivo Estatal del PRI en su calidad de líder del Sector Obrero.
¿Dónde se ha visto que los cuadros dirigentes busquen la fácil por la vía plurinominal?
En ningún lado.
Y es que además de ser un gesto de incongruencia, mandan un pésimo mensaje a los candidatos uninominales y a los militantes.
La traducción no tiene pierde: saben que las cosas están tan complicadas que lo mejor es asegurarse un lugar.
Entrarán al Congreso, sí, por la puerta de atrás: por la ventana del baño.
Eso sí: Pablito también anda peleando la coordinación de la bancada.
Doble trampa: doble cinismo.
Este jueves, sin embargo, las presiones de personajes como Silvia Tanús parecieron mover las cosas.
Y es que ella busca, con justa razón, un buen lugar en la lista plurinominal.
No le interesa, de entrada, ir como suplente.
Tampoco en la posición número ocho o nueve o diez, donde serán ubicadas las priistas.
(Ella fue, por cierto, quien tuvo la idea en 2010 de meter a las mujeres en esas posiciones en aras de cumplir con la cuota de género).
¿Caerá Pablito en esta historia?
Seguramente no.
Y es que, hecho a un lado por el delegado y los subdelegados, no tiene otro clavo de cuál agarrarse.
Se repite la historia infantil: Pablito clavó un clavito.
El Mensaje de Rosario Robles. El más reciente escándalo protagonizado por la titular de la Sedesol manda un mensaje, entre otros a sus empleados en Puebla: “No muevan una despensa a favor de los priistas. Sean equitativos”.
¿Cumplirán la orden subliminal?
No.
¿Por qué?
No está en su naturaleza.
Juan Manuel Vega Rayet se jugará el pellejo pese a que su amigo y compadre Ranulfo Márquez ya pidió permiso en Veracruz.
Los panistas espían bien.
Faltaba más.
Pero la Operación “Mover a Puebla” no será suspendida.
