Se desata violencia entre priistas en Texmelucan
Empieza la prueba para la dirigencia estatal de Pablo Fernández del Campo y el enviado del CEN del PRI, Fernando Moreno Peña, en torno a los alcances de la “operación” política entre los priistas para postular candidatos de “unidad”.
La eficacia en la negociación entre los grupos y las corrientes políticas interpriistas no se reducirá en la ciudad capital, aunque falta el desenlace en la negociación con Enrique Doger Guerrero y las posiciones en la planilla y los siete distritos electorales.
Donde se concentrará la tensión será en los municipios cornurbados y aquellos de mayor relevancia en las regiones en el estado, obviamente en las cabeceras municipales con más de 40 mil habitantes, por su importancia en votos y en techos financieros.
Pero aun en los municipios con menos de 30 mil habitantes, la pugna entre los grupos priistas por gobernar por casi cinco años ha desatado una lucha encarnizada por la nominación y están dispuestos a todo.
Será en el transcurso de esta semana y la próxima cuando el PRI pase la prueba de ácido en torno a los mecanismos internos que les permitan presentarse a las comisiones de procesos internos con un candidato de unidad o consenso.
Los municipios metropolitanos serán la primera aduana en el primer paquete donde se emitirán las convocatorias para la inscribir a los precandidatos de “unidad”.
Habrá patadas, escupitajos, recordatorios maternos, amenazas y violencia verbal, pero el único riesgo es que se desborde la pasión política y más de un caso se vaya directito al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.
Ayer ya ocurrió el primer desencuentro interpriista en el municipio de San Martín Texmelucan, cuando el delegado Héctor Jiménez les informará los resultados de las encuestas de medición y otras consideraciones que favorecen a Edgar Salomón Escorza.
Los marinistas, seguidores y apoyadores de Janet González Tostado, optaron por la violencia física y verbal.
