Van 15 denuncias por uso irregular de Oportunidades
Nancy de la Sierra, directora del programa, señala que las denuncias no son en contra funcionarios sino de las vocales que supervisan el programa.
La delegación en Puebla de la Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL) presentó 15 denuncias por uso electoral del programa Oportunidades durante la campaña federal de 2012, informó su actual directora, Nancy de la Sierra Arámburo.
Estas querellas fueron enviadas a las oficinas centrales de la dependencia federal a fin de que sean analizadas y posteriormente turnadas a la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (FEPADE).
Durante el proceso electoral del año pasado, vocales de los comités sociales, que se conforman para dar seguimiento al programa, amenazaron a los beneficiarios para que votaran a favor de determinados candidatos o de lo contrario se les retirarían los apoyos.
En relación con estos casos solamente se han presentado 15 denuncias, pues muchas de las mujeres que reciben los recursos del programa tienen miedo a represalias por denunciar, comentó De La Sierra Arámburo.
Sin embargo, a nivel local es poco lo que se pueda hacer, pues las denuncias no son en contra de funcionarios de la delegación, sino de las vocales, que son mujeres que voluntariamente forman parte de los comités, por lo que no reciben algún tipo de pago por su colaboración, lo cual dificulta el que se tomen acciones.
En caso de que hubieran sido trabajadores adscritos a la dependencia los acusados de estas acciones, se hubieran presentado actas administrativas y serían despedidos, comentó.
Mientras se llevan a cabo los análisis, se renovarán los comités sociales existentes para evitar casos similares, indicó la directora.
Otra de las irregularidades que se han detectado con las vocales es el cobro de cuotas a las beneficiarias, y en caso de que no paguen, también se les amedrenta con ser retiradas del programa.
Sin embargo, se han dado casos en que los propios trabajadores del programa relegan sus responsabilidades y se las dejan a las vocales, quienes solamente tienen una labor informativa y no operativa, acusó la directora.
Esto ocasionó que 130 personas, cuyo contrato venció en las últimas semanas, ya no fueran recontratadas. “Para eso mejor contrato a las señoras”, dijo de la Sierra Arámburo.
Denuncian irregularidades con funcionarios de la SSA
La anterior administración dejó un reporte de 23 mil bajas de Oportunidades en Puebla, las cuales fueron notificadas a los beneficiarios a la llegada de la actual dirección local del programa.
Si bien en algunos casos las bajas estaban justificadas, en otros, éstas se dieron por cuestiones personales con los funcionarios que no tenían nada que ver con las reglas de operación del programa.
De la Sierra Arámburo citó como ejemplo el caso de una beneficiaria que fue retirada del programa porque su hijo le pegó al hijo de una de las vocales, así que la eliminaron del padrón, pese a cumplir con los requisitos de corresponsablidad establecidos.
Otros casos responden a irregularidades cometidas por doctores y promotores de las clínicas de la Secretaría de Salud estatal (SSA).
Algunos médicos, para cumplir con las cuotas de atención que le son impuestas por la Secretaría en cuanto al número de pacientes que debe atender, presionan a las beneficiarias para que acudan a consultas para no perder el programa.
En las reglas de operación de Oportunidades se establece que las familias beneficiarias deben cumplir con una serie de lineamientos de corresponsabilidad, como es que sus hijos asistan con regularidad a la escuela y que las madres de familia acudan a pláticas de salud una vez al bimestre, entre otras.
Sin embargo, los doctores de la SSA las presionan para ir a consultas que no les corresponden e incluso para llevar a vacunar mascotas, aún cuando saben que la familia no tiene, bajo la amenaza de quitarles el programa.
La directora aseguró que los doctores saben perfectamente cuáles son los requisitos para cumplir con el programa, pero que aprovechan el padrón de beneficiarios para cumplir con la carga de trabajo “excesiva” que les solicitan las autoridades.
“Oportunidades se ha vuelto el malo”, lamentó De la Sierra Arámburo, pues los beneficiarios reciben amenazas de todas partes, incluso de personas que no tienen la facultad de retirarles los apoyos.
