Edgar Salomón crea guerra sucia contra Janet González
Aunque todavía no empieza la campaña electoral, la principal aspirante del Partido Revolucionario Institucional (PRI) a ser candidata a edil de San Martín Texmelucan, Janet González Tostado, ya está siendo acosada por una intensa guerra sucia que incluye movilizaciones en su contra, así como la colocación de propaganda y el ataque frontal de varios personajes del municipio. Lo interesante de esta situación es que esos ataques no provienen del Partido Acción Nacional (PAN) o del Partido de la Revolución Democrática (PRD), sino es “fuego amigo”, ya que es generado por miembros del PRI.
El autor de ese “fuego amigo” tiene nombre y apellidos: Se trata del diputado local Édgar Salomón Escorza, quien coordina a los diputados locales del PRI y fue presidente de la Junta de Gobierno y Coordinación Política del Congreso. En su afán de ganarle la postulación priista a la ex legisladora Janet González, ha emprendido una guerra sucia sin importar sus consecuencias.
Tal situación pone en evidencia una situación más grave que va más allá del pleito entre ambos priistas, y es que el Comité Directivo Estatal del PRI no tiene un control pleno del proceso de selección de candidatos, ya que no ha podido poner orden en San Martín Texmelucan en donde la confrontación entre los aspirantes está produciendo un alto grado de vulneravilidad al partido pese a que aparentemente tiene una amplia ventaja frente al PAN.
El delegado que fue enviado a ese municipio, el notario público Héctor Jiménez y Meneses, no ha mostrado la más mínima capacidad de conciliar o de frenar la confrontación desmedida que ha generado Salomón Escorza. El funcionario priista ha resultado ser una figura decorativa que no tiene autoridad entre los grupos del tricolor.
Hace unos días un nutrido grupo de mujeres salieron a la calle con el pretexto de que se acercaba el Día de la Mujer, y el tema principal de sus consignas fue rechazar a aquellas féminas que no han sabido defender los derechos de género y no han tenido un buen desempeño cuando han ocupado cargos públicos. Dicha movilización estaba dirigida a cuestionar el papel que jugó Janet González cuando fue regidora del ayuntamiento de San Martín Texmelucan y diputada local por ese distrito electoral.
Días más tarde, el regidor del ayuntamiento de esa ciudad, Alfonso Ruiz, inició una campaña para acusar que González Tostado, cuando fue regidora de Hacienda, de no supo gestionar un fondo de 60 millones de pesos que estaba destinado para mejorar las condiciones del mercado de Domingo Arenas, que es uno de los más grandes del país.
Esa acusación del regidor no se quedó en declaraciones que difundieron la radio local y algunos medios impresos, sino también se trasladó al mercado Domingo Arenas y varias calles del municipio en donde se colocaron mantas contra González Tostado acusándola de provocar severos daños al desarrollo de San Martín Texmelucan cuando fue parte del cabildo de la ciudad.
Es un secreto a voces que esas y otras tantas protestas más que se han desplegado contra la ex legisladora, han sido orquestadas por Salomón Escorza, quien emprendió esa estrategia debido a que salió en el segundo lugar de las encuestas que se usaron para medir el posicionamiento de los aspirantes del Partido Revolucionario Institucional.
Además, el legislador vio frustrada su estrategia de que si no obtenía la nominación por el PRI se buscaría pasar a las filas del PAN, con la ayuda del gobernador Rafael Moreno Valle Rosas.
Esa posibilidad se cerró como consecuencia de que los panistas se rebelaron ante el proyecto del gobernador de sembrar a Salomón en el albiazul.
Por eso Escorza ha decidido seguir una estrategia similar a la que en 2006 emprendió el ex gobernador de Tabasco, Roberto Madrazo Pintado, quien para ganarle la candidatura presidencial del PRI emprendió una guerra sucia contra su contrincante Arturo Montiel, ex mandatario del estado de México, la cual fue tan fuerte que efectivamente no sólo logró descarrilar el proyecto del mexiquense, sino también hundió al tricolor, el cual quedó manchado por una imagen de corrupción, pues el tema central era el enrequicimiento inexplicable del seundo de ellos.
Una historia similar se está gestando en San Martín Texmelucan con la actitud insensata de Salomón Escorza, quien no ha logrado escalar en las encuestas por arrastrar una mala imagen entre los grupos políticos locales y una parte importante del electorado.
Y cree que para ganarle a González Tostado hay que acusarla de todos los males de San Martín Texmelucan.
El problema es que esa idea no se va a quedar en el ámbito de los aspirantes priistas, sino va a dañar la imagen general del PRI.
