Adela Cerezo se incorpora a la PGR
Con una mesura ejemplar, sin aspavientos, Adela Cerezo Bautista arribó a la Coordinación Administrativa de la Procuraduría General de la República: la segunda posición en importancia de acuerdo con la Estructura Orgánica Operativa de la dependencia.
Amiga desde hace años del procurador Jesús Murillo Karam, Adela se ganó su confianza y fue integrada, en consecuencia, a una de las posiciones más delicadas y peleadas de la PGR.
Su trayectoria lo dice todo: fue contralora durante el sexenio de Mariano Piña Olaya, diputada federal y delegada del CEN del PRI en varios estados de la república.
En Chihuahua estuvo al frente de la Delegación Especial durante varios años y le tocó encabezar la recuperación de algunos municipios que descansaban en las manos del Partido Acción Nacional.
Cercana en su momento a Beatriz Paredes, Adela se ha construido su propia personalidad política y hoy desde la Coordinación Administrativa de la PGR tiene todo para demostrar de qué está hecha.
A diferencia de algunos personajes priistas locales, no ha tenido que presumir su cercanía con nadie.
Al contrario: ni boletinó ni filtró su nombramiento.
Eso habla doblemente bien de ella.
Los Delegados Federales y Luis Videgaray. Algo tienen en común los delegados federales que han venido siendo nombrados a lo largo y ancho del país: la mayoría tienen que ver con la legislatura LXI, en la que Luis Videgaray, hoy poderoso secretario de Hacienda, fue diputado federal y presidente de la Comisión de Presupuesto.
En efecto: basta asomarse a la lista de delegados en los diferentes estados del país para descubrir que ése es el elemento común entre ellos.
Puebla es un ejemplo tajante: compañeros diputados de Videgaray fueron tres delegados recientemente nombrados en Puebla: Alberto Jiménez Merino, Juan Pablo Jiménez Concha e Isabel Merlo Talavera.
Miembros de esa legislatura también fueron reclutados por el propio Videgaray, junto con algunos de la Legislatura LX, para trabajar como delegados en dos elecciones: la del Estado de México, con Eruviel Ávila como candidato, y la federal de 2012, que tuvo como candidato vencedor a Enrique Peña Nieto.
El compromiso de Videgaray, en el sentido de incorporarlos a la administración federal, vaya que se cumplió.
Frente a este hecho consumado suena hasta infantil la arrogancia de algunos actores poblanos que a diestra y siniestra se asumen como padrinos de los delegados.
