Consejeros toleran propaganda ilegal de funcionarios
Una gran desilusión entre los ciudadanos han dejado todos los integrantes del Consejo General del Instituto Electoral del Estado de Puebla (IEE), encabezado por su presidente, Armando Guerrero Ramírez.
Es evidente que la ciudad está tapizada de propaganda electoral de aspirantes a la Presidencia Municipal de Puebla y otros ayuntamientos conurbados y simplemente los consejeros Fidencio Aguilar, Víctor Canovas, Alejandra Esquitin, Gustavo Garmendia, Dalhel Lara, Olga Lazcano, Luis Martínez, Paul Monterrosas y Armando Guerrero, actúan como ciegos.
En espectaculares, propaganda en autobuses del servicio público, entre otros, promueven abiertamente la imagen de funcionarios y aspirantes y los consejeros electorales simplemente aseguran que no hay ninguna violación a las leyes de nuestra entidad y país.
Sin embargo, lo que no recuerdan los consejeros es que existe la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y en su artículo 134 establece lo siguiente:
“Los recursos económicos de que dispongan la Federación, los estados, los municipios, el Distrito Federal y los órganos político-administrativos de sus demarcaciones territoriales, se administrarán con eficiencia, eficacia, economía, transparencia y honradez para satisfacer los objetivos a los que estén destinados…
Los servidores públicos de la Federación, los Estados y los municipios, así como del Distrito Federal y sus delegaciones, tienen en todo tiempo la obligación de aplicar con imparcialidad los recursos públicos que están bajo su responsabilidad, sin influir en la equidad de la competencia entre los partidos políticos.
La propaganda, bajo cualquier modalidad de comunicación social, que difundan como tales, los poderes públicos, los órganos autónomos, las dependencias y entidades de la administración pública y cualquier otro ente de los tres órdenes de gobierno, deberá tener carácter institucional y fines informativos, educativos o de orientación social. En ningún caso esta propaganda incluirá nombres, imágenes, voces o símbolos que impliquen promoción personalizada de cualquier servidor público.
Las leyes, en sus respectivos ámbitos de aplicación, garantizarán el estricto cumplimiento de lo previsto en los dos párrafos anteriores, incluyendo el régimen de sanciones a que haya lugar”.
Y de los consejeros del Instituto Electoral del Estado de Puebla hay tantas cosas qué decir pero todas malas.
Dan pena y su servilismo daña a la democracia.
Los nombres, imágenes y símbolos que implican una promoción personalizada está a la vista de todos los ciudadanos, menos de los consejeros ciegos.
Total, mientras sus bolsillos estén llenos de billetes (de su jugoso salario, no sean mal pensados) qué importa la democracia y equidad.
