Mario Marín sí estuvo en la boda de Francisco Ramos
Mario Marín Torres estaba feliz: todos lo saludaban como en sus tiempos de gobernador.
Y más: medio Gabinete de Enrique Peña Nieto lo saludaba efusivamente.
A saber: los secretarios de la Sedeso, la SCT, Sagarpa, Salud, del Trabajo y de la Reforma Agraria.
Esto ocurrió la noche del sábado en la ex Hacienda de San Agustín, en Atlixco, durante la boda de Mariana Moguel Robles y el ahijado marinista de lujo: Paco Ramos.
La suegra de Ramos -Rosario Robles- estaba deslumbrante.
Y aunque el presidente Enrique Peña Nieto no acudió por razones de trabajo en Sudamérica, ahí estaban Gerardo Ruiz Esparza, Enrique Martínez y Martínez, Mercedes Juan, Alfonso Navarrete Prida y Jorge Carlos Ramírez Marín.
La gran convocatoria incluyóa la familia de Cuauhtémoc Cárdenas, Jorge Estefan Chidiac, el rector Enrique Agüera, la senadora Blanca Alcalá, el subsecretario Juan Carlos Lastiri y el mejor amigo del novio: Mario Marín Jr.
El ex gobernador compartió su mesa con el cuasi senador Ricardo Urzúa y con el delegado federal Alberto Jiménez Merino.
Las parejas de los tres también brindaron por el momento.
El padre de la novia, Julio Moguel, compartió con los Cárdenas el júbilo del matrimonio.
¿Y qué decir de los senadores, diputados federales y alcaldes que se dieron cita en la noche del año?
Todos ahí: como en los mejores días del marinismo.
Los delegados y la Elección Poblana. El viernes, vía Twitter, adelanté que había nuevos delegados federales en Puebla: Juan Manuel Vega Rayet, Sedeso; Juan Pablo Jiménez Concha, Economía, y Edgar Chumacero, Liconsa.
También incluía Raúl de la Llata, pero sin cartera.
Fue el columnista Ricardo Morales, de Intolerancia, quien apuntó que su Delegación era Conagua.
Vega Rayet, tuité, pronto será nombrado coordinador de Delegaciones Federales de Puebla.
Él será, no otro, el interlocutor entre los delegados y Los Pinos, Gobernación, Hacienda y el PRI.
También, aunque informalmente, será operador del partidazo en las próximas elecciones.
Por cierto: el reportero Osvaldo Macuil, del periódico Cambio, reprodujo textualmente la información de mis tuits sin dar el crédito de rigor.
No podía ser de otra manera.
