Detienen en Olintla a 60 manifestantes contra minera
Unos 60 miembros de diferentes organizaciones que se oponen a que Grupo México construya una hidroeléctrica permanecen retenidos en la cabecera municipal pues integrantes del Comité Cívico Olinteco, afín al presidente municipal Héctor Arroyo y a la obra, les impidieron abandonar el lugar tras una reunión, en la que se dieron acuerdos, entre las autoridades municipales, líderes locales y los propios inconformes provenientes de la junta auxiliar de Ignacio Zaragoza.
El incidente derivó en empellones, amenazas y el intento de quemar un vehículo.
Al cierre de esta edición se supo que 15 personas de la asociación Tiyat Tlalli se encontraban resguardados en una casa mientras que el grupo afín a la construcción de la hidroeléctrica prendió una fogata a los alrededores como una medida intimidatoria.
En la versión de Ignacio Rivadeneyra, uno de los que logró escapar y miembro de la asociación civil Tiyat Tlalli lo hechos ocurrieron alrededor de las 16:45 horas, justo cuando había terminado la reunión programada y se disponían a regresar a sus lugares de origen cuando un grupo como de 10 personas les hizo el alto con piedras en el camino y vayas en el punto conocido como El entronque, justo el que une a Olintla con esta junta auxiliar.
Con piedras en las manos y palos les pidieron se identificaran, los interrogaron sobre sus intenciones de estar en Olintla y los acusaron de malinformar a la población. Se acaloraron los ánimos, hubo empellones, insultos y amenazas contra los activistas, hasta que por fin pudieron escapar sólo tres de las camionetas, luego de 45 minutos y de tomar fotos a sus identificaciones oficiales, no sin antes advertirles: "vamos a ir contra los que faltan".
"Ese es el encabronamiento de la gente, ya se habían tomados los acuerdos... ahora temo por la integridad física de mis compañeros y compañeras", externó, visiblemente exaltado, el entrevistado. Entre los que no alcanzaron a salir está la vocera de Tiyat Tlalli, Silvia Villaseñor y Cecilia Zeledón, directora de Unitierra.
Detalló que los otros que ya no pudieron salir son de las organizaciones: Tusepan, Seder (de Zautla), Pastoral social (de Cuetzalán), Unitona (una organización que tiene presencia en toda la Sierra Norte de Puebla), Covelli, así como del Centro Evangélico Ecuménico.
"Ahorita todos tuvieron que esconderse por el temor de lo que pudiera pasar, cuando logré salir si supe que intentaban quemar una camioneta, pero ya no supe más", narró Rivadeneyra.
En el único contacto que este reportero pudo lograr con Silvia Villaseñor, sólo pudo describir: "El presidente municipal - Héctor Arroyo -- bloqueó la salida de Ignacio Zaragoza, intentaron quemar la camioneta... somos como 60 gentes que no podemos salir".
Otras fuentes cercanos, que prefirieron guardar el anonimato por lo que consideraron una situación muy tensa y muy difícil, comentaron que se puede sentir la tensión en el lugar y de no haber una intervención oportuna y eficaz por parte de las autoridades del estado, el asunto pudiera salirse más de control y tener consecuencias lamentables, "porque aquí la gente se apasiona".
