Confirman asistencia 11 gobernadores a Informe de Moreno Valle
Cuentan que en los últimos días de 2012 un personaje priista le confesó a un pequeño círculo que no buscaría la candidatura de su partido a la Presidencia Municipal de Puebla.
“No es mi momento. Ya recibí la señal. Tengo otra oferta”, fue el mensaje textual de quien supo leer los tiempos: sus tiempos.
Esas palabras sonaron a miel para algunos.
El espíritu navideño se hinchó como un pavo y en esos días brindaron como en las buenas épocas.
No era para menos.
Sin uno de los rivales más fuertes, el camino quedaba un poco más libre y despejado.
Sin embargo, la contienda interna del PRI tiene aún ingredientes peligrosos.
Y aunque el partidazo parece no tener prisa lo cierto es que habrá un choque de trenes a la vuelta de la esquina.
No es para menos.
La que viene será la elección más disputada en los últimos años, tanto hacia adentro como hacia afuera.
No podía ser de otra manera.
El candidato del PRI a la alcaldía tendrá muchas probabilidades de triunfo y eso lo meterá en la contienda por la próxima gubernatura: la que se jugará en el 2018.
Es de imaginarse que habrá desde navajazos hasta golpes infames en el callejón de los madrazos.
Pese a todo, es del otro lado donde las cosas están realmente complicadas.
No fue gratuita en los últimos días la presencia “accidental” del director del Instituto Nacional de Antropología e Historia en el Centro Histórico de Puebla ni sus encuentros con los investigadores y catedráticos que encabezan las protestas en contra de la construcción del teleférico.
El mensaje, dicen los que saben, tuvo un destinatario: Tony Gali Fayad, quien es en la práctica el candidato del gobernador Rafael Moreno Valle.
Este affaire parece tener una intención perversa: mantener ocupado y bajo fuego a uno de quienes podrían disputarle el triunfo al PRI.
Dicho contexto termina por favorecer a Fernando Manzanilla Prieto, secretario general de Gobierno, quien ha seguido trabajando por la libre su precandidatura, misma que es bien vista por los grupos duros del PAN.
A este escenario hay que sumarle otro conflicto.
El PRD, metido en la senda de los Pactos, parece que cambiará de vocación.
Y es que en lugar de hacer alianzas con el PAN, como ocurrió en el pasado reciente, regresará a los brazos de su gemelo enemigo: el PRI.
Un primer caso se dará en Baja California.
¿Puebla será el segundo?
Imagine el lector esta escena digna de Tarantino: el PRI, en alianza con el Verde y el PRD, se enfrenta a un PAN disminuido apoyado sólo por Nueva Alianza y Compromiso por Puebla.
Y si la Operación Teleférico continúa, y en consecuencia Tony Gali se enfrenta a esos demonios (con acciones penales incluidas), el panorama estará tan enrarecido como los días en que el Popo fuma pipa.
Y esto es apenas el principio.
No hay de qué asombrarse: así opera el Sistema.
Ese Sistema que está de regreso desde el 1 de diciembre.
Ya se nos había olvidado cómo mueve el abanico el PRI.
Ya nos estamos acordando.
El II Informe y los Gobernadores. Veinticinco gobernadores ya confirmaron su asistencia al Segundo Informe de Moreno Valle.
Entre otros apunte usted al jefe de Gobierno de la Ciudad de México, así como a los mandatarios de Guanajuato, Chihuahua, Durango, Aguascalientes, Guerrero, Hidalgo, Nayarit, Morelos, San Luis Potosí, Sinaloa y Sonora.
