Armando Etcheverry se perfila para ser candidato del PT a alcalde
Armando Etcheverry se perfila como la carta fuerte de la potencial alianza PT-Movimiento Ciudadano para competir por la alcaldía de Puebla en el 2013, una vez que las dirigencias nacionales de estos partidos han decidido formalmente no participar en pactos electorales en aquellas entidades en donde habrá elecciones el próximo año.
Fue el propio Andrés Manuel López Obrador quien en su más reciente visita a Puebla se sentó con los liderazgos estatales de lo queda de la supuesta izquierda poblana, para analizar cuadros y revisar con lupa quiénes podrían maximizar el potencial electoral de estos partidos, en el contexto de la conformación de una mega-coalición que defenderá con todo los intereses políticos del gobernador Moreno Valle en este proceso.
El “Peje” se mostró siempre a favor de Etcheverry y sin decirlo abiertamente sugirió que sólo con él como candidato, la estructura de operación electoral de Morena se pondría al servicio de la mini alianza PT-MC.
Andrés Manuel tuvo que apretarle las tuercas a la dirigencia nacional del PT, una vez que trascendió aquella larga y provechosa comida que sostuvieron hace algunas semanas el gobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle y Alberto Anaya, dueño del Partido del Trabajo.
Después del encuentro, Anaya giró instrucciones precisas para que su representación en Puebla se pusiera a las órdenes del mandatario poblano en la coyuntura del proceso electoral local del próximo año, algo que caló hondo en poblanos cercanos a AMLO, quienes interpretaron lo anterior como una artera violación a acuerdos previamente amarrados.
Acuerdos que, sobra decirlo, beneficiarán directamente a los siempre mediocres partidos de la falsa izquierda.
Y es que, sin el apoyo de Morena, PT y Movimiento Ciudadano estarían en la antesala de protagonizar uno más de sus ya tradicionales ridículos electorales.
No hay cuadros propios, mucho menos estructura eficiente y ni pensar en la capacidad de conformar una propuesta electoral propia con posibilidades mínimas de ser atractiva para el electorado potencial.
Morena es la tabla de salvación a la que tendrán que aferrarse.
Consciente de lo anterior, Alberto Anaya se vio en la necesidad de traicionar al gobernador Moreno Valle y recular en la estrategia de sumarse a la alianza morenovallista poblana.
Con todo lo que esto implica.
Ahora bien, por mucha estructura y capacidad de movilización electoral que tenga Morena, el perfil del candidato pesa mucho entre el electorado.
Si los dirigentes del PT-MC piensan que pueden tener un desempeño electoral tan bueno como el que tuvo AMLO en la elección federal pasada, se llevarán tremendo madrazo cuando se enfrenten a la cruda realidad.
Etcheverry, soba decirlo, no es AMLO, vaya ni siquiera llega a ser una mala copia del tabasqueño.
Sus intereses particulares, ajenos completamente a los de la verdadera izquierda, son un lastre adicional que tendrá que sortear el poblano en campaña.
Ya lo verá.
