Habrá teleférico de Los Fuertes al Centro de Convenciones
El secretario de Infraestructura, José Antonio Gali Fayad, es un genio de la propaganda y el marketing, a juzgar por la cobertura mediática que tuvo los días lunes y martes, tras anunciar que la dependencia a su cargo invertiría 4 millones de pesos en un programa emergente de bacheo en la ciudad de Puebla.
De otra manera no se entiende cómo una pinchurrienta inversión le dio para foto y nota de portada en periódicos impresos y digitales, así como valiosos minutos de tiempo aire en los principales noticiarios de radio y televisión de la capital.
Dicha inversión es ridícula a la luz de lo que el gobierno del estado gasta en proyectos no prioritarios —como los festejos del Grito de Independencia o las obras de remodelación de Casa Puebla— o el programa Mil Calles, que impulsó el ayuntamiento de Puebla en su primer año de gestión y que ascendió a 430 millones de pesos.
Si las referidas Mil Calles fueron un mejoral frente al rezago en vialidades y la magnitud del deterioro de los pavimentos de la ciudad, ¿se imagina el impacto que tendrá el programa emergente de bacheo presumido por José Antonio Gali, que no representa ni el 1% de lo invertido por el ayuntamiento de Eduardo Rivera en su programa estrella de obra pública de 2011?
El presupuesto anunciado por Gali equivale al 4% de lo que sólo durante este año la actual administración municipal se gastará en trabajos de bacheo y relaminación en la ciudad.
Los 4 millones de ese programa emergente de bacheo representan una séptima parte de lo que el gobierno del estado se gastará en los festejos del Grito de Independencia en la Plaza de La Victoria de Los Fuertes; y menos de una tercera parte del costo que tuvieron las obras de remodelación de la alberca y la palapa de Casa Puebla.
