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Abrazo histórico entre dos Papas

Abrazo histórico entre dos Papas

Un fraterno abrazo selló ayer el primer e inédito encuentro entre el papa Francisco y el Papa emérito Benedicto XVI, el primero de la historia moderna entre dos papas en vida.
A diez días de que fuera elegido como el Papa número 266 de la Iglesia católica, Jorge Mario Bergoglio acudió a visitar a su antecesor a la residencia de Castel Gandolfo, donde se encuentra desde el 28 de febrero cuando salió del Vaticano para comenzar su retiro, luego de que el 11 de febrero anunciara su renuncia.
A las 12:05, tiempo de Roma, Bergoglio subió al helicóptero que lo llevó desde el Vaticano hasta Castel Gandolfo, donde ya lo esperaba Ratzinger, junto al obispo de Albano, Marcello Semeraro, y el director de las villas pontificias, Saverio Petrillo. La plaza del pueblo estaba llena de fieles que esperaban ver a los dos Papas.
El Papa emérito vistió una sencilla sotana blanca, sin faja ni capa. Son los dos detalles que los diferencian, ya que Francisco tenía una capa corta y la faja.
Después del emotivo abrazo entre ambos personajes, éstos se subieron al carro donde ya los esperaba monseñor Georg Gaens-wein, quien es al mismo tiempo secretario particular de Benedicto XVI y prefecto de la Casa Pontificia, por lo que le lleva la agenda al papa Francisco. Juntos se trasladaron a la residencia de Castel Gandolfo, donde cientos de ciudadanos no perdían la esperanza de que se asomaran por el balcón, cosa que no sucedió.
Al llegar a la villa, los dos papas, el elegido y el emérito, se transfirieron a la capilla de Castel Gandolfo para rezar. De acuerdo con Federico Lombardi, portavoz de la Santa Sede, Benedicto XVI ofreció a Francisco el lugar de honor para que éste rezara y él se quedara en las bancas traseras.
Sin embargo, el ahora máximo jerarca de la Iglesia tomó de la mano a Benedicto XVI para arrodillarse en la misma banca donde le dijo “somos hermanos”. De frente estaba la Virgen Negra de Polonia.
En las imágenes, filmadas por el Centro Televisivo Vaticano, el Papa Francisco se vio emocionado y Benedicto XVI cansado. Cuando camina siempre lo hace ayudado con un bastón.
Durante el encuentro, que de acuerdo con la Santa Sede duró alrededor de 45 minutos, Bergoglio regaló al Papa emérito una figura de la Virgen de la Humildad.
“He pensado en usted (con esta virgen) por todos los ejemplos de humildad que nos dio en su pontificado”, le dijo Bergoglio a Ratzinger quien, de acuerdo con Lombardi, también se mostró conmovido.
El histórico encuentro, que fue absolutamente privado, se llevó a cabo en la biblioteca del Palacio Apostólico, donde ambos hablaron en italiano.
“Un momento de altísima y profundísima comunión”, dijo Lombardi. “El encuentro le ha dado a Benedicto XVI la manera de renovar su acto de reverencia y obediencia a su sucesor, y a Francisco de renovar su agradecimiento personal y de toda la Iglesia por todo su pontificado.”
Se esperaba que ambos papas hablaran sobre el tema
VatiLeaks, que cimbró al Vaticano el último año del pontificado de Ratzinger, así como de los resultados de la investigación interna que ordenó Benedicto XVI, y que le entregaron los cardenales Julián Herranz, Josef Tomko y Salvatore De Giorgi.
Otros argumentos importantes entre los retos que tiene ahora el papa Francisco, y que se esperaba que hablaran, son la nueva evangelización, la persecución de los cristianos en el mundo, la reforma de la Curia y los abusos sexuales por parte de sacerdotes.
Sin embargo, lo que platicaron quedará, al menos por ahora, en secreto.
La reunión terminó alrededor de las 14:30, hora local, cuando Benedicto XVI acompañó al papa Francisco al helipuerto de Castel Gandolfo y éste aterrizó a las 14:42 en el Vaticano, cumpliéndose otro capítulo más de las cosas inéditas que han sucedido desde que Ratzinger decidió renunciar a su pontificado, algo que no ocurría desde hace casi 600 años.

Un fraterno abrazo selló ayer el primer e inédito encuentro entre el papa Francisco y el Papa emérito Benedicto XVI, el primero de la historia moderna entre dos papas en vida.

A diez días de que fuera elegido como el Papa número 266 de la Iglesia católica, Jorge Mario Bergoglio acudió a visitar a su antecesor a la residencia de Castel Gandolfo, donde se encuentra desde el 28 de febrero cuando salió del Vaticano para comenzar su retiro, luego de que el 11 de febrero anunciara su renuncia.

A las 12:05, tiempo de Roma, Bergoglio subió al helicóptero que lo llevó desde el Vaticano hasta Castel Gandolfo, donde ya lo esperaba Ratzinger, junto al obispo de Albano, Marcello Semeraro, y el director de las villas pontificias, Saverio Petrillo. La plaza del pueblo estaba llena de fieles que esperaban ver a los dos Papas.

El Papa emérito vistió una sencilla sotana blanca, sin faja ni capa. Son los dos detalles que los diferencian, ya que Francisco tenía una capa corta y la faja.

Después del emotivo abrazo entre ambos personajes, éstos se subieron al carro donde ya los esperaba monseñor Georg Gaens-wein, quien es al mismo tiempo secretario particular de Benedicto XVI y prefecto de la Casa Pontificia, por lo que le lleva la agenda al papa Francisco. Juntos se trasladaron a la residencia de Castel Gandolfo, donde cientos de ciudadanos no perdían la esperanza de que se asomaran por el balcón, cosa que no sucedió.

Al llegar a la villa, los dos papas, el elegido y el emérito, se transfirieron a la capilla de Castel Gandolfo para rezar. De acuerdo con Federico Lombardi, portavoz de la Santa Sede, Benedicto XVI ofreció a Francisco el lugar de honor para que éste rezara y él se quedara en las bancas traseras.

Sin embargo, el ahora máximo jerarca de la Iglesia tomó de la mano a Benedicto XVI para arrodillarse en la misma banca donde le dijo “somos hermanos”. De frente estaba la Virgen Negra de Polonia.

En las imágenes, filmadas por el Centro Televisivo Vaticano, el Papa Francisco se vio emocionado y Benedicto XVI cansado. Cuando camina siempre lo hace ayudado con un bastón.

Durante el encuentro, que de acuerdo con la Santa Sede duró alrededor de 45 minutos, Bergoglio regaló al Papa emérito una figura de la Virgen de la Humildad.

“He pensado en usted (con esta virgen) por todos los ejemplos de humildad que nos dio en su pontificado”, le dijo Bergoglio a Ratzinger quien, de acuerdo con Lombardi, también se mostró conmovido.

El histórico encuentro, que fue absolutamente privado, se llevó a cabo en la biblioteca del Palacio Apostólico, donde ambos hablaron en italiano.

“Un momento de altísima y profundísima comunión”, dijo Lombardi. “El encuentro le ha dado a Benedicto XVI la manera de renovar su acto de reverencia y obediencia a su sucesor, y a Francisco de renovar su agradecimiento personal y de toda la Iglesia por todo su pontificado.”

Se esperaba que ambos papas hablaran sobre el tema

VatiLeaks, que cimbró al Vaticano el último año del pontificado de Ratzinger, así como de los resultados de la investigación interna que ordenó Benedicto XVI, y que le entregaron los cardenales Julián Herranz, Josef Tomko y Salvatore De Giorgi.

Otros argumentos importantes entre los retos que tiene ahora el papa Francisco, y que se esperaba que hablaran, son la nueva evangelización, la persecución de los cristianos en el mundo, la reforma de la Curia y los abusos sexuales por parte de sacerdotes.

Sin embargo, lo que platicaron quedará, al menos por ahora, en secreto.

La reunión terminó alrededor de las 14:30, hora local, cuando Benedicto XVI acompañó al papa Francisco al helipuerto de Castel Gandolfo y éste aterrizó a las 14:42 en el Vaticano, cumpliéndose otro capítulo más de las cosas inéditas que han sucedido desde que Ratzinger decidió renunciar a su pontificado, algo que no ocurría desde hace casi 600 años.