LitioMx, improductiva empresa del Estado “marca Taddei”
En cuatro años, los recursos públicos destinados al organismo no se han traducido en infraestructura productiva ni en una operación minera consolidada
Foto: Especial / Imagen ilustrativa
A cuatro años de su creación, Litio para México (LitioMx) sigue sin producir litio comercialmente ni desarrollar una industria nacional para su aprovechamiento, mientras depende del presupuesto federal para pagar su operación y mantiene sus principales proyectos tecnológicos e industriales en fase de planeación.
La empresa estatal, encabezada por Pablo Daniel Taddei Arriola –sobrino de la ex consejera presidenta del INE, Guadalupe Taddei Zavala–, fue creada en agosto de 2022, durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, con el objetivo de impulsar la exploración, explotación y aprovechamiento del mineral, además de desarrollar una cadena de valor que permitiera a México participar en la fabricación de materiales y baterías.
Sin embargo, los recursos públicos destinados al organismo no se han traducido en infraestructura productiva ni en una operación minera consolidada. De acuerdo con información publicada por El Sol de México y Expansión, la mayor parte de su presupuesto se concentra en gasto corriente, particularmente en salarios y prestaciones, mientras que el calendario oficial extiende sus principales metas hasta 2030.
LitioMx destina 93% de sus recursos a salarios
Los estados financieros de LitioMx correspondientes al tercer trimestre de 2026 muestran que, de los 10 millones 786 mil 721 pesos reportados como recursos recibidos, 10 millones 111 mil 504 pesos se destinaron a servicios personales, equivalentes a aproximadamente 93.7% del total.
El resto se distribuyó entre servicios generales y transferencias internas y asignaciones al sector público. El documento, publicado el 26 de octubre, no reportó inversión pública en los apartados de programas, proyectos e indicadores de resultados.
La estructura del organismo es reducida: cuenta con 12 plazas, cinco permanentes y siete eventuales. No obstante, las remuneraciones de sus principales funcionarios representan una parte relevante de los recursos destinados a personal.
Según datos de la Plataforma Nacional de Transparencia citados por El Sol de México, Taddei Arriola tiene asignado un sueldo bruto mensual de 177 mil 970 pesos durante 2026. Mario Alberto Campa Molina y Diana Marel Ruiz Ruiz, titulares de las unidades de Planeación Estratégica, Manufactura y Comercialización, y de Exploración, Extracción y Procesamiento, respectivamente, perciben 165 mil 855 pesos brutos mensuales cada uno.
La auditoría independiente de los estados financieros de 2025, elaborada por Gastelum Cota y Asociados, reportó que LitioMx recibió 16.4 millones de pesos durante ese ejercicio. De ese monto, 15.4 millones se destinaron a la nómina y alrededor de 956 mil pesos a servicios generales.
El informe describió al organismo como una entidad que “se encuentra en proceso de desarrollo institucional”, con resultados operativos limitados en exploración, producción, ventas y generación de ingresos.
El presupuesto aumentará en 2027, pero sin inversión productiva
Pese a la falta de resultados comerciales, el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación para 2027 contempla asignar a LitioMx 15 millones 534 mil 224 pesos.
De acuerdo con Expansión, la propuesta representa un incremento real de 8.2% respecto de los recursos aprobados para 2026. Sin embargo, el presupuesto se concentra en gasto corriente y servicios personales, sin asignaciones para inversión física, obra pública o inversión financiera.
La empresa tampoco reporta ingresos propios derivados de la comercialización del mineral, por lo que su funcionamiento depende de las asignaciones presupuestarias anuales.
El Informe de Austeridad Republicana 2025 señala, además, que LitioMx utiliza bienes de la Secretaría de Energía mediante un contrato de comodato. Esto significa que no cuenta con patrimonio propio en bienes muebles e inmuebles para desarrollar sus actividades.
El aumento presupuestario previsto para 2027, por tanto, no implica por sí mismo un avance en la extracción o el procesamiento del litio.
Los proyectos de litio siguen sujetos a estudios y desarrollo tecnológico
Uno de los principales obstáculos para desarrollar una industria nacional es la falta de tecnología consolidada para extraer y procesar el litio de los yacimientos identificados en México.
El Programa Institucional de Litio para México 2026-2030 reconoce estas limitaciones y plantea fortalecer la exploración, evaluar los recursos disponibles y desarrollar capacidades tecnológicas para aprovechar el mineral.
El documento estima un potencial geológico de 1.7 millones de toneladas de litio en el país, con especial relevancia en depósitos de arcilla de la región norte, particularmente en Sonora. Sin embargo, la existencia de recursos estimados no significa que todos sean reservas económicamente explotables.
La ruta de trabajo contempla una planta de pequeña escala para producir paquetes de baterías. La planeación se realizaría en 2026; los estudios de factibilidad, en 2027; la vinculación y el financiamiento, en 2028; el diseño y la validación, en 2029, y la ejecución y construcción de la obra civil, en 2030.
Por separado, los planes gubernamentales prevén evaluar la extracción de minerales, incluido el litio, de salmueras petroleras. La Secretaría de Energía sitúa en 2028 el inicio previsto del proyecto de extracción y procesamiento, mientras que el comienzo de operaciones de una planta de baterías se proyecta para 2030.
Estas fechas corresponden a objetivos programados y dependen de la disponibilidad de recursos, la viabilidad técnica y el desarrollo de los procesos necesarios para alcanzar una producción comercial.
Sonora concentra parte de la incertidumbre
El proyecto de Bacadéhuachi, en Sonora, representa otro de los pendientes para el desarrollo del litio en México. Su avance permanece condicionado por el litigio entre el Estado mexicano y la empresa china Ganfeng Lithium.
El Gobierno mexicano retiró la concesión a la compañía, que inició un arbitraje internacional ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI), del Banco Mundial, para reclamar una compensación por presuntos daños y violaciones a tratados de inversión.
Mientras el conflicto no se resuelva, el proyecto no ha avanzado hacia la producción comercial.
También se ha planteado desarrollar tecnología para aprovechar el litio contenido en salmueras de instalaciones petroleras en Tabasco y Veracruz, con la participación de Petróleos Mexicanos y el Instituto Mexicano del Petróleo. No obstante, no hay avances que permitan hablar de una operación comercial consolidada.
El reto de LitioMx: pasar de la planeación a los resultados
La creación de LitioMx respondió a la intención del Estado mexicano de mantener el control sobre la exploración y explotación del litio y desarrollar una cadena industrial asociada con el mineral estratégico.
Sin embargo, cuatro años después, el organismo todavía no produce litio comercialmente y sus principales objetivos permanecen sujetos a estudios, desarrollo tecnológico y futuras asignaciones presupuestarias.
El desafío para la empresa dirigida por Taddei Arriola consiste en demostrar avances verificables: determinar reservas explotables, validar tecnologías, desarrollar infraestructura y establecer una ruta viable para producir y comercializar el mineral.
Mientras esos resultados no se materialicen, el presupuesto federal seguirá siendo el principal sostén de una empresa estatal cuya misión industrial permanece pendiente.