Sheinbaum pide a la CNDH investigar tortura contra jóvenes detenidos en protesta por agua en Jalisco
También pidió esclarecer quién ordenó el operativo, entrevistar a las víctimas e identificar a los responsables.
Foto: Especial
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo pidió a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) realizar una investigación profunda sobre las denuncias de presunta tortura contra jóvenes detenidos durante una protesta por la calidad y suministro del agua en Guadalajara, Jalisco.
Durante su conferencia matutina, la mandataria calificó como inadmisibles los señalamientos sobre abusos policiales y sostuvo que ninguna fuerza del orden puede recurrir a la tortura, particularmente durante una detención.
Sheinbaum señaló que la CNDH debe entrevistar a las personas afectadas, esclarecer cómo ocurrieron los hechos y determinar quién dio las órdenes durante el operativo.
“¿Quién dio la orden? ¿Por qué?”, cuestionó la presidenta, al referirse a las denuncias surgidas después de la manifestación.
Además, informó que solicitó a la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, un informe sobre lo ocurrido durante la protesta.
Protesta por agua terminó con 39 personas detenidas
La movilización ocurrió el 11 de octubre en Guadalajara y tuvo como motivo las denuncias ciudadanas por la mala calidad del agua. La protesta terminó con enfrentamientos entre manifestantes y elementos de seguridad frente a Casa Jalisco.
De acuerdo con los reportes difundidos sobre el operativo, 39 personas fueron detenidas. Posteriormente, el gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, reconoció que hubo excesos en la actuación policial y ordenó revisar lo ocurrido. El 13 de octubre informó que las 39 personas detenidas habían quedado en libertad.
Las denuncias sobre posibles abusos durante las detenciones llevaron a la exigencia de una investigación para establecer las circunstancias en que actuaron los policías y determinar responsabilidades.
Sheinbaum cuestiona uso de agua y gases durante operativo
La presidenta también cuestionó el uso de chorros de agua y gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes durante la protesta.
Un día antes, Sheinbaum había condenado el uso de estas técnicas y pidió al gobierno de Jalisco explicar las razones del operativo.
Ahora, ante las denuncias de presunta tortura, reiteró que los hechos deben investigarse y, en caso de acreditarse responsabilidades, sancionarse.
La mandataria sostuvo que existe una responsabilidad de los estados respecto de sus corporaciones policiales y planteó que, de ser necesario, también puedan intervenir la Fiscalía General de la República (FGR) y la CNDH.
“No puede haber tortura en México”, sostuvo Sheinbaum al insistir en que las autoridades deben esclarecer los hechos y evitar la impunidad.