Gobierno de México dice que intervención telefónica del Ejército es “inteligencia” y no espionaje
El titular del Ejecutivo en México, Andrés Manuel López Obrador, reconoció la intervención del teléfono de Raymundo Ramos, defensor de derechos humanos
AMLO
El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, reconoció la intervención del teléfono de Raymundo Ramos, defensor de derechos humanos; sin embargo, señaló que el Ejército le informa de todas las labores de inteligencia, por lo que aseguró que su administración hace “trabajo de inteligencia” y no espionaje.
Distintos medios y asociaciones como Proceso, Animal Político, Red en Defensa de los Derechos Digitales (R3D), Artículo 19, Aristegui Noticias, entre otros, publicaron una investigación en la que aseguraron que el teléfono de Ramos fue intervenido por el Centro Militar de Inteligencia (CMI) a través del software Pegasus los días 18, 19 y 28 de agosto, así como el 2 y 3 de septiembre de 2020.
La investigación señala que el titular de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), Luis Crescencio Sandoval González, recibió información derivada de este espionaje para influir en la investigación de la Policía Ministerial Militar sobre la ejecución de tres jóvenes en Nuevo Laredo en el año en 2020 y Raymundo Ramos era una de las personas que acompañaba dicho caso.
El mandatario mexicano sostuvo que se trató de una operación de inteligencia militar y que el propósito es conocer los movimientos y operaciones de la delincuencia organizada. Sin embargo, el presidente no justificó cuál era la base legal para que se espiara al defensor de los derechos humanos.
"Nosotros no espiamos a nadie, no es el tiempo de los gobiernos neoliberales, nosotros hicimos aquí el compromiso que no íbamos a espiar a ningún opositor”, declaró.
López Obrador aseguró que no hay ninguna instrucción para espiar opositores, periodistas, entre otros. Señaló que “es falta de principios estar espiando”; sin embargo, defendió al Ejército, pues dijo que “es mejor la inteligencia que la fuerza”. Pero, cuando una periodista le preguntó cuál es el objetivo de espiar civiles, el presidente no respondió y se limitó a decir que la investigación que hicieron los medios previamente citados tenía la intención de atacar a su gobierno y los tachó de estar al servicio del conservadurismo.
Señaló que el Ejército no le explicó nada, pero “así es el trabajo de inteligencia que organizan los soldados”. Añadió que les tiene mucha confianza y que el Ejército está consciente de que espiar está prohibido.
"La inteligencia es para prevenir el acto de sabotaje, de crímenes, porque el Estado tiene como propósito proteger a las personas, a todas, para eso se requiere inteligencia”, dijo el presidente.
Dijo que en torno al caso de espionaje, los medios de comunicación hicieron un gran escándalo; además, rechazó que el general Audomaro Martínez Zapata, director de CNI, acuda a la conferencia matutina para explicar qué fue lo que pasó y agregó que “si fuese algo realmente importante, trascendente, que afectara a la sociedad, al pueblo, (se haría) (...) Esto es un invento de ustedes, un golpe más para supuestamente afectarnos”.
