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Preocupante, la creciente inflación en México: UNAM

En la primera quincena de abril, la inflación general anual se situó en 7.72%

Dinero Billetes

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La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), en su gaceta del mes de mayo, informó que la inflación en México ha tomado un camino al alza que preocupa.

De acuerdo con información del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en la primera quincena de abril el Índice Nacional de Precios al Consumidor registró una inflación de 0.16 por ciento.

Esto quiere decir que la inflación general anual se situó en 7.72% (en el mismo periodo pero de 2021, la inflación quincenal fue de 0.06% y la anual de 6.5%).

Esto se debe a un problema de oferta y demanda de productos. El Gobierno actual ha puesto en práctica la llamada austeridad fiscal, es decir, ha hecho recortes presupuestales. Aunado a la falta de empleo, al subempleo, a los bajos salarios y a la creciente desigualdad del ingreso, esto ha disminuido el gasto y contraído la demanda”, explica Arturo Huerta González, profesor de Posgrado de la Facultad de Economía.

En opinión del académico, las presiones sobre los precios que enfrenta la población son resultado, ante todo, de los rezagos productivos que vienen de muchos años atrás y del encarecimiento de productos importados, como granos básicos, gasolinas, gas y fertilizantes.

La inflación internacional se manifiesta mediante las importaciones caras, pero estas, repito, son resultado de los rezagos productivos que se han venido acumulando en el país a lo largo de varias décadas y que nos han llevado a depender de las importaciones. Antes, estas eran baratas porque el dólar lo era; sin embargo, ahora a pesar de que esa moneda sigue siendo barata, estamos importando caro por culpa de la inflación internacional. Si la nación fuera autosuficiente en granos básicos, gasolinas, gas y fertilizantes, esta no nos afectaría tanto”, añade.

Estancamiento económico

Durante la crisis desatada por la pandemia de COVID-19, los procesos productivos y las cadenas de suministros se frenaron mundialmente, lo que generó presiones sobre los precios a partir de 2021.

En 2020 no hubo problemas inflacionarios en México porque la actividad económica estaba contraída. Pero en 2021, cuando el confinamiento de la población se redujo y la economía comenzó a abrirse, la demanda se incorporó de nuevo al mercado y desencadenó presiones inflacionarias ante la escasez de productos internacionales propiciada por la paralización parcial de los procesos productivos y las cadenas de suministro que trajo el confinamiento en otras partes del mundo”, dice Huerta González.

Por si fuera poco, a fines de febrero del presente año, Rusia invadió Ucrania y, de esta manera, estalló una grave crisis político-militar en esa región del planeta.

Como estos países son dos de los graneros más grandes del mundo, el conflicto armado entre ellos ha ocasionado un desabasto de granos básicos (trigo, soya…). Además, Rusia es el principal abastecedor de petróleo, gasolinas y gas a Europa, y el principal productor de fertilizantes, y estos productos no están fluyendo como antes a ese continente y a otros lugares. Todo esto ha acelerado un proceso inflacionario mundial”, puntualiza el economista.

Subsidios a las gasolinas

Con todo, la inflación en México es más baja que la que padecen hoy en día varios países. Según Huerta González, este fenómeno se debe a que, en nuestra nación, la demanda está contraída, o sea, no hay presiones de demanda sobre los precios, porque el Gobierno sigue sin gastar y la falta de empleo, el subempleo, los bajos salarios y la creciente desigualdad del ingreso persisten.

Otro factor que ha coadyuvado para que la inflación no se dispare son los subsidios que el Gobierno otorga a las gasolinas. No olvidemos que las gasolinas se relacionan con todo el proceso productivo y de distribución de los productos… Con esta medida, el Gobierno puede controlar no solo el proceso inflacionario, sino también el alza de la tasa de interés que el Banco de México ha venido instrumentando. Y es que, mientras menos aumente la tasa de interés, menos contracción económica tendrá la economía. Ahora bien, si el Banco de México sube la tasa de interés, la inflación no bajará porque se contraerá la inversión. De este modo, seguirá la escasez de productos y el alza de precios”, explicó.

No pocos analistas han criticado esta política de subsidios a las gasolinas porque argumentan que ejerce fuertes presiones sobre las finanzas públicas.

Al respecto, el economista afirma: “No importa: está frenando la inflación y eso contribuye a que no se contraiga más la actividad económica. Y al haber cierto crecimiento de la actividad económica, el Gobierno terminará recaudando más; y al recaudar más, podrá subsanar el subsidio que le está dando a las gasolinas.”

Especuladores

Por lo que se refiere al aumento de los precios de diversos artículos de la canasta básica, Huerta González tiene muy claro quiénes son los que lo han “patrocinado”: los especuladores.

Muchos analistas se oponen al control de precios, pero el Gobierno debe meter en cintura a los especuladores, que en este caso no son los productores, sino los que les compran los productos, esto es, las grandes empresas comercializadoras nacionales e internacionales, las cuales están lucrando a costa de quebrar el nivel de vida de la población”, dijo.

Finalmente, el experto piensa que, como en el pasado se dio prioridad a la importación de granos básicos, gasolinas, gas y fertilizantes, se requiere un incremento en la inversión pública, así como una política agrícola y una política industrial para lograr la autosuficiencia en estos productos que en la actualidad desempeñan un papel fundamental en la inflación, porque la mayor parte de ellos es traída del exterior.