Entre peleas e insultos pasa la miscelánea fiscal 2022
El dictamen que fue aprobado en lo general sigue en discusión debido a 500 reservas presentadas
Lo que inició como un debate parlamentario culminó en una pelea entre manoteos e insultos entre los legisladores morenistas, sus aliados y la oposición. De telón de fondo, la maratónica discusión sobre la miscelánea fiscal 2022, el conjunto de las reglas tributarias que regirán el próximo año en México.
El diario El País describió este miércoles que el dictamen, que fue aprobado el lunes en lo general con 260 votos de los diputados de Morena, el Partido Verde y el Partido del Trabajo, se ha prolongado hasta este miércoles en las letras pequeñas ante las más de 500 reservas presentadas, incluso por los propios legisladores morenistas.
El partido del Gobierno tiene los votos suficientes para sacar adelante el proyecto, pero los legisladores de oposición han aprovechado la oportunidad para hacerse escuchar.
La chispa que incendió el Palacio de San Lázaro la madrugada de este miércoles se originó con la intervención de la diputada morenista María Clemente García.
La legisladora, a contracorriente de su bancada, se sumó a la oposición en la defensa de colectivos y organizaciones y propuso posponer un año el tope de la deducibilidad sobre los donativos a asociaciones civiles.
García pidió la modificación al artículo 151 de la Ley del Impuesto sobre la Renta para apoyar asociaciones que atienden a pacientes de VIH, enfermedad que ella tiene desde hace 13 años.
Durante su intervención, la legisladora afirmó que gracias a estos colectivos pudo enfrentar su padecimiento con acceso a medicamentos que el Estado le negó durante mucho tiempo.
Sin embargo, la petición fue rechazada por la bancada de Morena y sus aliados en una votación a mano alzada, lo que provocó el enfado de los legisladores de la oposición, quienes exigieron una votación en el tablero electrónico del pleno.
En medio de gritos de “¡tablero, tablero!”, los diputados de Morena y el Partido del Trabajo subieron a la tribuna, pero fueron seguidos por los panistas, quienes recibieron empujones e insultos por los legisladores del partido en el Gobierno.
En cuestión de minutos las medidas de distanciamiento social fueron olvidadas, se intercambiaron empujones y se desoyeron todos los llamados a guardar el orden por parte de la mesa directiva.
Tras un intercambio de empujones y manoteos la sesión fue interrumpida y los legisladores tuvieron que volver a sus asientos. Aunque la bronca fue detenida en el pleno, tras bambalinas los congresistas continuaron sus insultos y descalificaciones.
La legisladora Irma Juan Carlos, de Morena, aseguró que el diputado panista Jorge Arturo Espadas Galván la agredió y que el aliento le olía a alcohol, a lo que el aludido contestó que solo había comido una bolsa de Doritos.
Más de 24 horas después y tras discutir un centenar de reservas, la miscelánea ha tenido modificaciones mínimas.
Al filo de las seis de la madrugada de este miércoles, el pleno fijó un receso para reactivar el debate de más de 300 reservas por la tarde que se ha prolongado hasta la noche.
La jornada de este miércoles ha reportado menos golpeteo que el martes, sin embargo, en términos de resultados ha sido similar: una a una los diputados de Morena, el Partido del Trabajo y el Partido Verde han echado abajo las reservas de la oposición, detalló El País.
