Convoca Papa a recuperar esperanza a jóvenes y buscar la dignidad
Al filo de las 16:00 horas, tras visitar la Catedral Metropolitana de Morelia, en Michoacán, el Papa Francisco arribó al Estadio “Morelos” para realizar un encuentro con más de 50 mil personas, especialmente, con jóvenes.
En un ambiente de festividad, el inmueble quedó repleto por gente no sólo de México, sino de otros países de Centroamérica, niños con capacidades diferentes y músicos.
Asimismo, a los pies del estrado donde se apostó Su Santidad, se efectuaron bailables tradicionales basados en las culturas indígenas de la región, mientras tanto cruces e imágenes religiosas siguieron sus pasos.
Fue así que en todo momento Francisco observó las muestras culturales, aplaudiendo minutos antes de arrancar su discurso en la comunidad michoacana.
Mensaje tras mensaje de los ciudadanos seleccionados para emitir unas palabras, el Vicario tomaba apuntes con la mirada baja, recibiendo y estrechando sus manos al término de cada discurso.
Precisamente, en sus palabras agradeció a los jóvenes de México y a quienes por televisión observaban su mensaje, especialmente en Guadalajara, Jalisco, en la Plaza San Juan Pablo II.
Aludió a la vitalidad del pueblo mexicano y a las demandas del sector poblacional “uno de los mayores tesoros de esta nación tiene rostro joven, son sus jóvenes, son ustedes la riqueza de esta tierra, la esperanza de esta tierra”, sentenció.
“La montaña puede tener minerales ricos que pueden servir para el progreso de la humanidad, ustedes son la riqueza, hay que transformarla en esperanza”, compartió.
“No se puede valorar uno sin antes conocer su historia, construir esperanza; nace cuando se puede experimentar cuando no todo está perdido, comenzar por casa, no todo está perdido, yo valgo mucho”, declaró a los presentes.
Los convocó a no dejarse engañar, siendo astutos y con bondad en sus acciones, pues "nadie les podra quitar la experiencia, el encanto de disfrutar del encuentro, de soñar en el encuentro de todo; es la experiencia de sentirse familia, comunidad, de poder mirar al mundo a la cara, con la cara alta", es decir, la "dignidad".
Precisamente, llamó a los presentes a que con dignidad "no se dejen sobar el lomo", ni convertirse en la "mercadería para llenar los bolsillos de otros".
Recordó a San Juan Diego, en el sentido de creerse ciudadanos, como antídoto para no refugiarse ante las amenazas de la vida, sino para decir que "ser jóvenes en México es signo de esperanza".
Criticó a los sicarios, y a quienes se aprovechan de los jóvenes, resaltando el sentido de las familias, pues en este seno se aprende a llevar la comunidad en paz, "al ser la primera escuela de la nación, al tener dignidad, nunca dejen de lado la familia, es la piedra de base de la construcción de una gran nación".
"Ustedes son riqueza, tienen esperanza, sueñan; ustedes son la riqueza de este país, ya que Jesús los salva de ser mercenarios de falsas riquezas", finalizando así la ceremonia en el Estadio "Morelos" de la capital michoacana.
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