Proponen que extranjeros compren predios en playas mexicanas
El pleno de la Cámara de Diputados votó a favor de que se reduzcan las restricciones que pesan sobre los extranjeros para comprar propiedades en zonas costeras y fronterizas del país, una propuesta que causó fuertes críticas desde algunos sectores, pues estaba prohibida como una medida de protección al territorio nacional.
La reforma al artículo 27 de la Constitución se aprobó con 356 votos a favor, 119 en contra y 12 abstenciones. Todavía necesita el visto bueno del Senado y que lo apruebe la mayoría de las 32 legislaturas estatales para volverse ley.
Por décadas, los extranjeros han utilizado fiduciarios inmobiliarios o compañías-fachada mexicanas para comprar propiedades frente a playas porque el Artículo 27 de la Constitución prohíbe que los extranjeros sean propietarios directos de tierras mexicanas dentro de 50 kilómetros (31 millas) en costa y 100 kilómetros (62 millas) en las fronteras del país.
Las fiduciarias y empresas-fachada han representado un lucrativo ingreso para bancos, abogados y notarios que se necesitan para operarlos y el complejo papeleo ha desalentado a muchos extranjeros a comprar.
El cambio, la iniciativa promovida por el priista Manlio Fabio Beltrones permitiría que los extranjeros compren propiedades directamente frente al océano para uso residencial y no para proyectos comerciales.
Cabe destacar que propuestas así se han hecho antes, pero no por figuras tan influyentes como Beltrones, coordinador del PRI en la Cámara de Diputados.
"Se trata de erradicar la simulación en la propiedad extranjera en las playas de México y de eliminar a los intermediarios que a través de fideicomisos, sociedades anónimas y prestanombres han lucrado con la prohibición constitucional", dijo el diputado.
"Estaremos facilitando la inversión turística y la generación de empleo local".
La inconformidad
Por su parte, el coordinador de los diputados del Movimiento Ciudadano, Ricardo Monreal, reclamó la rapidez con que se aprobó una reforma, que definió como entreguista para extranjeros de las tierras cercanas a las costas y fronteras.
"Se encuentran en el dictamen dos grandes defectos: el primero, la naturaleza fugaz con que pretende ser aprobado y, el segundo, la pobre argumentación con que pretende ser sustentado, consecuencia del primero", señaló sobre la iniciativa apoyada por el PRI, PAN, PVEM y Panal.
Monreal aseguró que no se comprende cómo la Comisión de Puntos Constitucionales le imprime tanta celeridad a un dictamen que no viene a resolver ni aún parcialmente cualquiera de los problemas que enfrenta la sociedad mexicana.
Denunció que el dictamen favorece los intereses de los extranjeros por encima de los intereses nacionales.
Asimismo, la Unidad de la Fuerza Indígena y Campesina criticó la propuesta al considerar que daría "paso franco a que los extranjeros posean legalmente las mejores tierras de litoral, alentando el despojo, la especulación financiera e inmobiliaria".
En un comunicado, indicó que "de concretarse esta nueva reforma a la fracción I del artículo 27 de la Constitución, a fin de permitir que los extranjeros adquieran tierras en la franja de 100 kilómetros en la frontera y de 50 en las playas, se dará la colonización extranjera en el país".
Sentimientos de un país invadido
Para la agencia AP, estos son sentimientos fuertes en un país que fue invadido varias veces por potencias extranjeras en el siglo XIX y principios del XX. El país estableció las restricciones para garantizar la seguridad nacional y evitar la creación de enclaves extranjeros como el que creció en una ex provincia mexicana conocida como Texas, donde los extranjeros eventualmente se rebelaron y separaron de México.
"Por motivos estratégicos militares se consideró un riesgo establecer permanentemente a los extranjeros en las fronteras y costas", señala la propuesta de Beltrones, pero las "circunstancias que llevaron al Poder Constituyente a limitar que los extranjeros adquirieran tierras y aguas en las fronteras y playas han sido superadas".
El legislador dijo que "además de dar certidumbre legal a los derechos de propiedad, esto beneficiaría financieramente a los gobiernos de pueblos costeros, dado que harían los pagos fiscales, como el pago por impuestos, más fácil de recaudar".
"Ante una restricción constitucional que tuvo relevancia histórica pero que ha perdido vigencia, proponemos autorizar la adquisición extranjera de propiedades en los litorales del país cuando éstas sean exclusivamente para uso de vivienda y sin fines comerciales. No hay razón para permitir a los extranjeros ser propietarios de su vivienda en el interior del territorio nacional y no en las playas, donde también generarían oportunidades de desarrollo", señala la iniciativa.
Kevin Graham, un estadounidense de Texas que administra la firma inmobiliaria Costa Maya Living en el poblado caribeño de Mahahual, dijo que algunos potenciales compradores se desaniman por la idea de no poder tener títulos de propiedad en playas.
"Pienso que con todas las dudas que tienen, se ha desacelerado del mercado a la inversión extranjera aquí", agregó.
Federico Estévez, profesor de ciencias políticas en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, también citó los beneficios a la inversión extranjera si se simplifica la venta a extranjeros.
"Esto actualiza la ley, porque básicamente está sucediendo de cualquier forma, pero con todas estas malas distorsiones de tener que pagarle a gente", dijo.
Al señalar que México ha estado buscando más inversionistas extranjeros, Estévez agregó, "si quieren su dinero, manténgalos aquí".
