El Gobierno de Miguel Mancera está en serios aprietos. Aún no cumple una semana y ya está marcado por acusaciones de brutalidad policiaca, abusos y arrestos arbitrarios. Y no por uno o por dos: por la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, por artistas, por asociaciones civiles, por activistas y por ciudadanos. Además por familiares de los 70 detenidos durante los disturbios del 1 de diciembre, posteriores a la toma de protesta de Enrique Peña Nieto como Presidente.
Mancera ha mostrado una cierta flexibilidad. Ayer asumió su responsabilidad en los eventos y dijo no “se inventarán culpables”. Sin embargo, no ha sido suficiente. Hay marchas de estudiantes y de familiares que piden castigo para los verdaderos culpables de los eventos del 1 de diciembre, que dejaron serios daños en el Centro Histórico de la Ciudad de México, y la libertad inmediata de todos aquellos que están presos sin pruebas.
También se exige castigo para los policías que participaron en los arrestos arbitrarios.
El escándalo ha llegado a la prensa internacional, que reseña no el inicio del nuevo gobierno de izquierda, sino sus implicaciones en presuntos casos de tortura, arrestos arbitrarios y excesos.
La revista Vice, por ejemplo, aboga por Ioana Moldoveanu, un fotógrafo rumano que sigue preso.
“Estamos siguiendo de cerca el caso de Mircea y apoyando a su hermana para tratar de sacarlo de ahí. En cuanto tengamos más información, la publicaremos aquí. Si alguien tiene videos o fotos en donde aparezca él con su cámara en las protestas del sábado, por favor mándenlas a [email protected]”
“Ioana Moldoveanu, nuestra editora en Vice Rumania, conoció a Mircea Topoleanu desde hace años, en fiestas en clubes y bares de Bucarest. Según nos dice Ioana, a Mircea le gustaba divertirse a lo grande, pero nunca fue una persona agresiva. Hace un par de años, se mudó a México junto con su hermana Ana. Ambos son fotógrafos y su trabajo ha aparecido en Vice”, dice un texto publicado ayer. “Es por eso que Ioana se sorprendió tanto cuando vió que una docena de sus amigos estaban compartiendo en sus muros de Facebook la historia de que Mircea había sido arrestado el sábado pasado en la ciudad de México durante las manifestaciones en contra de la toma de protesta de Enrique Peña Nieto.
“Además de haber sido golpeado, el equipo fotográfico de Mircea fue confiscado para que no pudiera comprobar lo que en realidad estaba haciendo: tomando fotos. Ana, su hermana, quiso contratar un abogado privado, pero este derecho le fue negado y se le asignó un defensor público, el cual defenderá a las mas de 40 personas que llevan cuatro días encerradas con Mircea en una celda de cinco metros cuadrados. El canciller rumano contactó a su embajada en México para servir como enlace entre el caso de Mircea y su familia”
El prestigiado diario británico The Guardian dio cuenta de los hechos de violencia que se registraron en la Ciudad de México el 1 de diciembre pasado. Destacó que la investigación de la Comisión de los Derechos Humanos del Distrito Federal “encontró evidencias de la brutalidad policial y las detenciones arbitrarias durante las violentas protestas” por toma de protesta del presidente Enrique Peña Nieto.
La investigación en curso, expone una nota firmada por su corresponsal Jo Tuckman, “ha identificado al menos cuatro casos de posible tortura, tres de ellos con descargas eléctricas, así como 22 casos de detenciones injustificadas entre las 70 personas que siguen en la cárcel en relación con las protestas”. Muchos de ellos, agrega, por “atentados contra la paz pública”, lo que conlleva una larga pena de prisión.
También, The Guardian cita una declaración de Luis González Placencia, presidente de la CNDH: “Lo importante aquí es que las autoridades proporcionaran evidencia convincente de que las personas que están sancionados participaron realmente en los hechos y que no veamos a personas criminalizadas que protestaban pacíficamente o, en algunos casos, ni siquiera participaban en las protestas”.
El diario español El País dio cuenta de la violencia que se vivió en las calles de la Ciudad de México el pasado fin de semana y sus consecuencias. La policía de la capital mexicana, afirmó en una nota de su corresponsal Salvador Camarena, es investigada por Derechos Humanos “por tortura, detenciones ilegales y otras graves faltas, que habría cometido después de los disturbios tras la investidura de Enrique Peña Nieto el sábado pasado. Algunas manifestaciones derivaron en enfrentamientos y actos de vandalismo en el Centro Histórico del Distrito Federal”.
El informe preliminar del comisionado de DDHH en la Ciudad de México, Luis Armando González Placencia, cuenta que cuerpos policiales bajo el mando de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal –que depende del Gobierno de la capital, en manos de la izquierda desde 1997– es investigada por presuntos actos de tortura, destacó el periódico.
“Tiene registrados cuatro casos. Uno de ellos detalla que un joven fue amagado con un arma, golpeado en los genitales y sometido a choques eléctricos en una de sus piernas. Antes de ponerlo a disposición del Ministerio Público [la Fiscalía], lo desnudaron, le hicieron fotos y fue golpeado. ‘Nos refiere que los choques eléctricos fueron como con una especie de macana’, asegura el reporte”, expone el diario madrileño.
Refiere que en las redes sociales circulan videos donde se comprueban detenciones de quienes no representaban peligro alguno.
Por su parte, el Huffington Post, el diario digital más influyente en Estados Unidos, destacó las protestas en México, no sólo en la capital de la República sino “en todo el país”.
El medio comenta que durante todo el fin de semana pasado y en los siguientes días, luego del juramento de Enrique Peña Nieto como Presidente, los múltiples videos publicados por usuarios de las redes sociales se han vuelto virales.
“Un video de un hombre joven con el rostro ensangrentado, que parece haber sido herido en una pelea con la policía se difundió en Twitter, mientras que otro video muestra lo que parece ser un policía deteniendo a un manifestante y tirando de él detrás de una barrera que se anteponía a los disturbios fue compartido más de 10 mil veces en Facebook.
“El hombre joven con la cara ensangrentada pronuncia el estribillo Fidel Castro ‘hasta la victoria, siempre’, mira a la cámara y dice que su nombre es Uriel Polo. Desde entonces, el nombre se convirtió en un hashtag muy seguido en Twitter”, expuso el Huff Post.
Aclara que, aunque los videos y las imágenes en la web no proporcionan mucho contexto, “sí dan una idea de las intensas emociones que despierta en México la elección de Peña Nieto y el regreso de su Partido Revolucionario Institucional, PRI , a la Presidencia. El PRI gobernó México durante siete décadas hasta la elección de Vicente Fox en 2000”.
