Ruta del Mictlán en Atlixco: recorren entre cempasúchil las nueve etapas del inframundo mexica
El proyecto reúne a 20 productores y busca atraer visitantes, promover la cultura y fortalecer la venta de cempasúchil durante la temporada de Día de Muertos
Foto: Ulises Raziel Juárez Guarneros / EsImagen
El camino hacia el Mictlán ahora puede recorrerse entre flores de cempasúchil. En la colonia Cabrera, en Atlixco, productores y viveristas transformaron parte de sus espacios de trabajo en un recorrido inspirado en la cosmovisión mexica, con el que buscan atraer visitantes y dar un nuevo impulso a la venta de flores durante la temporada de Día de Muertos.
La Ruta del Mictlán nació de la iniciativa de 20 productores que decidieron unir sus esfuerzos para ofrecer algo más que una visita a los viveros. Con el respaldo de jóvenes artistas, crearon nueve escenarios que representan las etapas del viaje que, según la tradición mexica, realizaban las almas antes de llegar al descanso eterno.
Foto: Ulises Raziel Juárez Guarneros / EsImagen
El recorrido inicia en Viveros Xalpatlaco y se extiende aproximadamente 1.5 kilómetros por la zona de Cabrera hasta llegar a Flor Natura. En el trayecto, los visitantes encuentran figuras monumentales, escenarios elaborados con cartonería y espacios donde se comercializan las flores y plantas cultivadas por las familias de la comunidad.
“Pensamos qué podíamos ofrecerle a los visitantes, además de que vinieran a escoger personalmente sus plantas y beneficiar al productor. De ahí salió el sueño de la Ruta del Mictlán”, explicó la viverista Isabel León.
Nueve pruebas antes del descanso
El recorrido está dividido en nueve niveles. El primero es Apanohuayan, el lugar donde se cruzan las aguas. La tradición cuenta que el alma debe atravesar un río y que puede ser ayudada por un xoloitzcuintle.
Después aparece Tepetl Monamicyan, donde las montañas se encuentran y el viajero debe esperar el momento adecuado para cruzar. Le sigue Itztepetl, la montaña de obsidiana, un camino marcado por filos y obstáculos.
El cuarto nivel es Itzehecayan, donde los vientos de obsidiana dificultan el avance. En Pancuecuetlacayan, el agua representa la purificación del alma.
La sexta etapa, Timiminaloayan, enfrenta al visitante con el peligro de las flechas que atraviesan el camino. Más adelante, en Teyollocualoyan, aparecen las criaturas que devoran el corazón.
El recorrido continúa con una octava etapa de aguas oscuras y nuevas pruebas hasta llegar a Chicunamictlan, el destino final, asociado con la niebla y el descanso eterno.
Foto: Ulises Raziel Juárez Guarneros / EsImagen
La intención de los organizadores no es únicamente crear un atractivo turístico. También buscan que niños y jóvenes conozcan una parte de la cultura mexica que, consideran, debe mantenerse viva.
“Queremos que nuestros niños y las nuevas generaciones conozcan estas tradiciones, que no mueran y, sobre todo, que puedan vivirlas”, señaló León.
De cinco mil a 2.5 millones de macetas
La experiencia se desarrolla justo cuando comienza una de las temporadas de mayor actividad para la floricultura poblana.
Puebla ocupa el primer lugar nacional en producción de cempasúchil y concentra alrededor del 72% de la producción del país. La actividad se extiende por 44 municipios y una superficie de mil 591.7 hectáreas.
En Atlixco, el crecimiento de la producción en maceta ha sido especialmente significativo. Benito López, productor de la región, recordó que hace 16 años apenas se producían unas 5 mil macetas de cempasúchil. Actualmente, la cifra llega a aproximadamente 2.5 millones.
El cambio también refleja la importancia económica que esta flor tiene para las familias de la región, que durante meses preparan los cultivos para aprovechar la demanda de octubre y noviembre.
Atlixco encabeza la producción de cempasúchil en maceta, mientras que municipios como Tianguismanalco, Palmar de Bravo, Huejotzingo y Huaquechula también participan en la actividad.
Foto: Ulises Raziel Juárez Guarneros / EsImagen
Flores que cuentan una historia
Las figuras que acompañan la Ruta del Mictlán fueron elaboradas por jóvenes del Colectivo Juvenil Soberanda, quienes utilizaron la cartonería para convertir los nueve niveles del recorrido en escenarios de gran formato.
Para la artista Violeta Soberanes, participar en el proyecto representa una forma de recuperar elementos de la cultura mexica y acercarlos a las nuevas generaciones mediante el arte.
La propuesta también busca beneficiar a pequeños productores ubicados alrededor de la ruta. La idea es que los visitantes recorran los distintos viveros, conozcan su producción y realicen sus compras directamente en la zona.
La secretaria de Agricultura y Desarrollo Rural de Puebla, Ana Laura Altamirano Pérez, destacó que la vinculación entre producción, cultura y turismo permite generar nuevas alternativas para comercializar las flores y fortalecer la economía de las comunidades.
Foto: Ulises Raziel Juárez Guarneros / EsImagen
La Ruta del Mictlán permanecerá abierta del 3 de octubre al 8 de noviembre en los viveros de la colonia Cabrera.
En un lugar donde el cempasúchil se ha convertido en parte del paisaje de octubre, los productores encontraron en una antigua historia sobre la muerte una nueva manera de hablar de la vida: la de las familias que trabajan la tierra, cultivan flores y esperan cada temporada para convertir su esfuerzo en sustento.




