El episodio 600 de ‘Los Simpson’ es su 27º especial de Halloween
Guiños cinéfilos, estrellas invitadas y los chistes de rigor sobre Donald Trump. Este pasado domingo Los Simpson han cumplido 600 episodios con el que es además su 27º Treehouse of Horror, el título de sus especiales de Halloween. Esta fecha es tal vez el momento del año en que mayor atención recibe la familia amarilla, pues la celebración de la fiesta popular suele coincidir con sus mejores escenas de la temporada. Que este capítulo no sorprenda (para bien) es un síntoma de su estado creativo. Los Simpson alcanza a así una cifra que pocas series de prime time han logrado (de hecho, solo Gunsmoke, un western de los 60 y 70), aunque esa es también la razón de su declive; que ha dejado de ser la gran representante de la animación de calidad es incuestionable, pero sobrevive en la parrilla con casi siempre poca fortuna.
Este último episodio de Halloween, el cuarto de su temporada 28, ha sido sorprendentemente acertado. Mantiene la tradición inviolable de sus múltiples viñetas en formato antológico (en eso no queremos que se arriesgue), guarda referencias divertidas y las utiliza con ingenio, e incluso resulta actual en su sátira política y social (las coñas sobre Trump son necesarias, como comentaba al principio). Estamos ante un conjunto de parodias de películas como Mad Max o Los juegos del hambre hiladas con escenas originales, y cuenta además con las voces de Sarah Silverman y Kelsey Grammer, los conocidos actores y cómicos estadounidenses; ambos habían participado ya anteriormente, ella en papeles episódicos y él como el actor secundario Bob.
Las referencias y guiños a la cultura pop son imprescindibles en los capítulos de Halloween de Los Simpson, aunque realmente ya es una dinámica habitual entre los creadores. No solo es un motivo cómico y argumental, también un método de supervivencia, pues es misión imposible ser original cuando tu serie va ya por su temporada 28. Esto recupera el debate de si deberíamos dejar marchar a los Simpson de una vez por todas. Desde que hace un par de años se puso en juego la renovación de la serie animada, muchas voces se alzaron para pedir una muerte digna y que su declive creativo dejara de ser un tabú. De hecho, el show ya solo llega a los medios cuando hace especiales inspirados en otras series o películas, como Padre de familia, Hora de aventuras o Lego.
