Ciberataques elevan la temperatura de congeladores en Europa; supermercados desechan productos
Establecimientos de Suecia, Bélgica, Luxemburgo, Irlanda y Estonia reportaron alteraciones en sus sistemas de refrigeración. Los incidentes ocurren semanas después de un ataque similar en Francia que afectó a cientos de tiendas
Foto: Daniel & Hannah / pexels
Una nueva serie de ciberataques contra los sistemas de refrigeración de supermercados europeos provocó pérdidas de alimentos y obligó a distintos establecimientos a retirar productos frescos y congelados de sus anaqueles, luego de que las temperaturas de sus equipos aumentaran de manera repentina.
Los incidentes fueron reportados este lunes 2 de noviembre en Suecia, Bélgica, Luxemburgo, Irlanda y Estonia, donde distintas cadenas comerciales detectaron alteraciones en sus sistemas de enfriamiento. En algunos establecimientos, los congeladores alcanzaron temperaturas de hasta 50 grados Celsius, lo que comprometió la conservación de los productos.
En Suecia, las cadenas ICA y Coop reportaron afectaciones en algunos de sus establecimientos. Una tienda ICA en la localidad de Sjöbo informó que sus refrigeradores y congeladores habían sido manipulados, por lo que el personal tuvo que desechar alimentos que ya no podían garantizarse como seguros para el consumo.
En Bélgica, la cadena Delhaize confirmó un incidente informático que afectó los sistemas de refrigeración de varias decenas de tiendas, principalmente en ese país y algunas ubicadas en Luxemburgo. Carrefour reportó afectaciones en 15 de sus más de 700 establecimientos belgas, mientras que cinco tiendas Spar también registraron problemas.
La situación alcanzó a Irlanda, donde los sistemas de refrigeración de 13 establecimientos de la cadena SuperValu resultaron afectados. La empresa retiró productos refrigerados y congelados como medida preventiva. Durante la tarde del lunes informó que el incidente había sido controlado y que el abastecimiento de los anaqueles estaba en proceso de recuperación.
En Estonia, un establecimiento de la cadena Selver también fue afectado, aunque la intervención de los técnicos permitió detener el problema en pocos minutos y evitar daños importantes.
Un ataque similar afectó a cientos de supermercados en Francia
Los incidentes registrados en Europa recuerdan un ataque ocurrido entre el 11 y el 12 de octubre en Francia, cuando cientos de supermercados sufrieron alteraciones en sus sistemas de refrigeración.
En aquella ocasión, los atacantes consiguieron modificar de manera remota los controles de temperatura de congeladores, cámaras frigoríficas y vitrinas refrigeradas. En algunos equipos, las temperaturas superaron los 50 grados Celsius, lo que provocó la pérdida de grandes cantidades de carne, lácteos y alimentos congelados.
Las investigaciones francesas identificaron problemas relacionados con sistemas de control de refrigeración y equipos que utilizaban programas desactualizados. La empresa danesa Danfoss, fabricante de parte de esta tecnología, reconoció que algunos dispositivos afectados habían llegado al final de su vida útil y ya no recibían actualizaciones de seguridad.
La vulnerabilidad de estos equipos se relaciona con la creciente digitalización de los establecimientos comerciales. Muchos supermercados utilizan sistemas conectados a internet para supervisar la temperatura de sus instalaciones, recibir alertas y realizar mantenimiento a distancia.
Investigan el origen de los ataques
Hasta este lunes, ningún grupo había reivindicado la autoría de los incidentes y las autoridades no habían confirmado que los ataques registrados en distintos países europeos estuvieran relacionados entre sí.
Los organismos de ciberseguridad mantienen investigaciones para determinar cómo se consiguió acceder a los controles de refrigeración y si existió una vulnerabilidad común.
La Comisión Europea también expresó preocupación por las consecuencias de estos incidentes. El comisario europeo de Agricultura, Christophe Hansen, advirtió que los ataques representan un riesgo para la cadena de suministro de alimentos y pueden afectar la confianza de los consumidores.