Ucrania denuncia nuevo ataque ruso contra su red energética; más de 500 mil personas quedan sin servicios
El presidente Volodímir Zelenski cuestionó la falta de alertas previas sobre la ofensiva y advirtió sobre las dificultades para reforzar la defensa aérea del país ante los bombardeos
Foto: X / @ZelenskyyUa
Rusia lanzó una nueva ofensiva nocturna contra la infraestructura energética de Ucrania con misiles balísticos y drones, un ataque que dejó sin acceso a electricidad, calefacción y agua corriente a más de medio millón de personas, de acuerdo con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski.
El mandatario informó que los bombardeos alcanzaron 28 subestaciones y otras instalaciones energéticas estratégicas. En Kiev y sus alrededores, las autoridades reportaron el lanzamiento de 16 misiles balísticos, mientras que se confirmó la muerte de una mujer de 21 años.
El ataque, reportado este lunes, vuelve a colocar en el centro de la crisis las consecuencias de la guerra sobre los servicios indispensables para la población, especialmente ante las necesidades de electricidad y calefacción durante los meses fríos.
Zelenski cuestiona la respuesta de sus aliados
Además de denunciar los daños, Zelenski señaló que Ucrania no recibió advertencias anticipadas de sus países aliados sobre el ataque nocturno, pese a que anteriormente había contado con información de inteligencia compartida para anticipar ofensivas rusas.
El presidente también expresó preocupación por las dificultades que enfrenta su país para reforzar su defensa aérea. Entre los problemas mencionados se encuentran la escasez de sistemas Patriot, los retrasos en algunos suministros militares estadounidenses y las restricciones que, según sus declaraciones, han afectado las operaciones ucranianas con drones.
Estas dificultades incrementan la presión sobre Kiev, que busca proteger sus instalaciones críticas mientras continúa la invasión rusa iniciada en febrero de 2022.
La infraestructura energética, un objetivo estratégico
Los ataques contra instalaciones energéticas tienen consecuencias que van más allá de los daños materiales. La interrupción del suministro eléctrico puede afectar hospitales, sistemas de bombeo de agua, transporte, comunicaciones y calefacción, además de complicar las actividades económicas y la vida cotidiana.
Ucrania ha enfrentado repetidas ofensivas contra su infraestructura durante la guerra, por lo que la reparación de las instalaciones y la disponibilidad de defensas antiaéreas siguen siendo prioridades para el Gobierno.
Pese al nuevo ataque, Zelenski reiteró la disposición de su país a participar en conversaciones para alcanzar la paz y sostuvo que Rusia continúa prolongando el conflicto.
La evolución de los daños, la recuperación de los servicios y la respuesta de los aliados serán claves para determinar el impacto inmediato de esta ofensiva.