EE.UU. prohíbe vuelos de drones sin autorización en la frontera con México
La medida busca contener amenazas vinculadas con los cárteles y reforzar la vigilancia aérea en territorio estadounidense, en medio de una mayor coordinación entre agencias de seguridad
Dron
El Gobierno de Estados Unidos anunció nuevas restricciones para prohibir las operaciones no autorizadas de drones en una franja de su frontera con México, como parte de una estrategia para reforzar la seguridad aérea y combatir actividades ilícitas que Washington atribuye a organizaciones criminales.
La disposición fue anunciada el viernes 16 de octubre por la Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés), en coordinación con los departamentos de Transporte, Guerra y Seguridad Nacional. La restricción abarca el espacio aéreo desde la superficie hasta los 400 pies de altura —unos 122 metros— y se extiende una milla náutica al norte de la frontera estadounidense.
Las autoridades señalaron que el objetivo es reducir los riesgos para el personal federal, las instalaciones y las operaciones de seguridad fronteriza, además de reforzar la aplicación de sanciones contra quienes incumplan las restricciones.
La medida no representa una prohibición general para utilizar drones en todo México, sino que se aplica al espacio aéreo restringido del lado estadounidense. Los operadores deberán consultar los avisos aeronáuticos vigentes y cumplir con los requisitos correspondientes antes de realizar vuelos en la zona.
Estados Unidos alerta por drones vinculados con los cárteles
El anuncio ocurre en medio de la preocupación de las autoridades estadounidenses por el uso de aeronaves no tripuladas para vigilar rutas de tráfico ilícito y transportar drogas a través de la frontera.
Según cifras citadas por el Pentágono, se registran más de mil incursiones de drones al mes en la frontera entre Estados Unidos y México. Funcionarios estadounidenses han advertido sobre el posible uso de estos aparatos para arrojar paquetes con drogas y vigilar los movimientos de las autoridades.
El secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth, sostuvo que las restricciones permitirán a los mandos militares contar con mayor capacidad de respuesta ante amenazas.
“Al restringir la actividad no autorizada de drones, estamos dando a los comandantes mayor conocimiento de la situación, más margen para decidir y más opciones para defender el territorio nacional”, afirmó Hegseth.
El funcionario también advirtió que las fuerzas estadounidenses derribarán cualquier dron de un cártel que represente una amenaza para la soberanía de su país.
Por su parte, el secretario de Transporte, Sean P. Duffy, destacó la coordinación entre las dependencias federales para reforzar la seguridad del espacio aéreo y proteger a la población.
La restricción se suma a las medidas antidrones
La nueva disposición forma parte de una estrategia que contempla el uso de tecnología para detectar e inhabilitar aeronaves no tripuladas.
En abril de 2026, la FAA y el Pentágono acordaron permitir el uso gubernamental de un sistema antidrones basado en un láser de alta energía en la frontera sur, con el propósito de responder a las amenazas que, según Washington, representan estos aparatos.
Sin embargo, el despliegue de esta tecnología también ha generado problemas de coordinación entre dependencias. En febrero, la FAA suspendió temporalmente los vuelos en el aeropuerto de El Paso, Texas, después de que la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza utilizara el sistema láser sin que se hubiera completado una revisión de seguridad aeronáutica.
La suspensión fue levantada alrededor de ocho horas después. El episodio puso en evidencia los riesgos que pueden surgir cuando las operaciones antidrones no están coordinadas con las autoridades de aviación.
México también realiza operaciones contra drones criminales
Del lado mexicano, las autoridades han reconocido el uso de drones por parte de grupos criminales para vigilar a las fuerzas de seguridad y facilitar actividades ilícitas.
En septiembre de 2026, México y Estados Unidos realizaron la operación binacional antidrones Águila Alta, en la zona fronteriza de Tijuana, Baja California, y San Diego, California.
De acuerdo con el Gabinete de Seguridad mexicano, durante las acciones fueron inhabilitados cinco drones por autoridades mexicanas y se detuvo a una persona. La operación buscó detectar e impedir el uso de aeronaves comerciales por parte de grupos delictivos para vigilar a las autoridades durante el tráfico de drogas y personas.
El Gobierno mexicano indicó que la cooperación se desarrolla bajo principios de respeto a la soberanía, reciprocidad y responsabilidad compartida, con cada país actuando dentro de su propio territorio.
¿Qué implica la prohibición de drones en la frontera?
La restricción estadounidense obliga a quienes pretendan operar drones en la franja afectada a revisar las disposiciones vigentes y obtener las autorizaciones correspondientes cuando sean necesarias.
La FAA publicará avisos aeronáuticos con información sobre las zonas restringidas. Los operadores serán responsables de verificar las limitaciones antes de volar y de cumplir las condiciones aplicables a cada operación.
La medida refuerza el control del espacio aéreo en el lado estadounidense de la frontera, en un contexto de preocupación por el uso de drones en actividades delictivas y de ampliación de las capacidades tecnológicas de vigilancia.
La prohibición no implica por sí misma una restricción general para los vuelos de drones en territorio mexicano, pero sí endurece las condiciones de operación en la franja fronteriza estadounidense y forma parte de una estrategia de seguridad que combina vigilancia, restricciones aéreas y tecnología antidrones.