Mercados de bonos se sacuden: rendimientos alcanzan máximos de décadas en EE.UU. y Europa
La presión aumenta por la inflación, el encarecimiento de la energía y las preocupaciones sobre la deuda pública de varias economías
Mercados de bonos se sacuden: rendimientos alcanzan máximos de décadas en EE.UU. y Europa
Los mercados internacionales de bonos enfrentaron este jueves una nueva ola de ventas que llevó los costos de financiamiento de varias de las principales economías a niveles no vistos en décadas, en medio de las preocupaciones por la inflación, el precio de la energía y el crecimiento de la deuda pública.
En Estados Unidos, el rendimiento del bono del Tesoro a 10 años, una referencia para los costos de financiamiento a nivel global, llegó a 5.34%, su nivel más alto desde 2002. Posteriormente retrocedió alrededor de 5.26%, conforme algunos inversionistas regresaron al mercado.
El movimiento también se extendió a Europa y Asia. En Reino Unido, el rendimiento de los bonos gubernamentales a 30 años superó el 6% por primera vez desde 1998, mientras que el rendimiento de los bonos franceses a 10 años se acercó al 5%, su nivel más alto desde 2002. Japón también registró rendimientos en niveles máximos de varias décadas.
¿Por qué están subiendo los rendimientos?
Los rendimientos de los bonos aumentan cuando sus precios caen. La reciente presión refleja, entre otros factores, el temor a una inflación más persistente y a que las tasas de interés permanezcan elevadas durante más tiempo.
El encarecimiento de la energía se ha convertido en otro factor relevante. El aumento de los precios del petróleo puede trasladarse a otros productos y servicios, complicando la tarea de los bancos centrales para contener la inflación.
A esto se suman las preocupaciones sobre el nivel de endeudamiento de los gobiernos. Cuando los rendimientos aumentan, los países tienen que pagar más por financiar su deuda, lo que puede presionar sus presupuestos.
Estados Unidos marca la referencia
El bono del Tesoro estadounidense a 10 años registró durante el tercer trimestre su mayor incremento trimestral de rendimientos desde 1994, con un aumento cercano a 90 puntos base.
La situación también tiene repercusiones para empresas y consumidores, debido a que los bonos gubernamentales funcionan como referencia para otros tipos de financiamiento. Hipotecas, créditos empresariales y otros préstamos pueden encarecerse cuando aumentan los rendimientos de largo plazo.
Sin embargo, la jornada también mostró que la presión no es uniforme. Después del fuerte aumento inicial, los rendimientos estadounidenses retrocedieron y las acciones de Wall Street terminaron con avances moderados. El S&P 500 subió 0.2%, mientras que el Dow Jones y el Nasdaq registraron ganancias inferiores a 0.1%.
Francia y Reino Unido, bajo presión
Europa concentra parte de las preocupaciones debido a las dificultades fiscales de algunas economías. En Francia, el rendimiento del bono a 10 años se acercó al 5%, mientras los inversionistas siguen atentos a las cuentas públicas y al presupuesto del gobierno.
En Reino Unido, el rendimiento del bono a 30 años superó el 6%, un nivel que no se observaba desde finales de los años noventa. El aumento también presionó a las acciones de los principales bancos británicos durante la jornada.
El comportamiento de los mercados será seguido de cerca por bancos centrales e inversionistas, especialmente ante la combinación de inflación, energía, deuda pública y expectativas sobre las tasas de interés.
