Tras 53 años, Leslie Van Houten, discípula de Charles Manson, sale de prisión
La mujer fue condenada a cadenas perpetuas por el asesinato el 10 de agosto de 1969 del ejecutivo de supermercados Leno LaBianca y de su esposa Rosemary
Leslie Van Houten
Leslie Van Houten integrante de la secta conocida como la “Familia Manson” perteneciente a Charles Manson, fue liberada de una prisión de California, Estados Unidos, donde estuvo recluida durante 53 años por su participación en dos asesinatos.
Foto: Redes
Van Houten quien ahora está en libertad condicional, había sido condenada a cadena perpetua por el asesinato el 10 de agosto de 1969 del ejecutivo de supermercados Leno LaBianca y de su esposa Rosemary.
En ese momento , la mujer tenía 19 años de edad, durante su juicio quedó expuesta la brutalidad de sus actos, en los que propinó entre 14 y 16 puñaladas a Rosemary LaBianca.
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Un día antes, los miembros de esa secta mataron a la actriz Sharon Tate, esposa del director de cine Roman Polanski, quien además estaba embarazada de ocho meses, y a otras cuatro personas, pero Van Houten no participó en esos asesinatos.
“Va a tener que aprender a vivir en el mundo después de 53 años en cárcel. Va a llevar un tiempo”, expresó su abogada, Nancy Tetreault.
El gabinete del gobernador de California, el demócrata Gavin Newsom, había señalado este mes que no iba a recurrir su liberación pese a estar “decepcionado” con la decisión del Tribunal de Apelación.
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Cabe destacar que, Van Houten fue condenada en un primer momento a muerte por el asesinato de Leno y Rosemary LaBianca, pero cuando la pena de muerte fue abolida en California su condena fue conmutada por cadena perpetua.
¿Quién era Charles Manson?
El actor y cantante frustrado Charles Manson, quien murió en 2017 a los 83 años, estremeció a Hollywood y a Estados Unidos en agosto de 1969 cuando él y sus seguidores, conocidos como la “Familia Manson”, mataron a siete personas para provocar una guerra racial. Manson participó activamente en dos de ellos.
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Los asesinos usaron la sangre de sus víctimas para escribir mensajes en las paredes mientras seguían las instrucciones que creían escuchar en la canción de The Beatles “Helter Skelter”.




