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Una candidata contra Putin para “despertar” a Rusia

Una candidata contra Putin para “despertar” a Rusia

La periodista, actriz y presentadora de televisión Ksenia Sobchak será candidata a la Presidencia de Rusia en las elecciones de marzo de 2018
La disidencia rusa intenta aguarle el cumpleaños a Putin
Sus detractores la llaman la Paris Hilton rusa pero en los momentos de mayor contestación al Kremlin tuvo aire de Juana de Arco. Tras semanas de rumores que han enfadado a otros líderes opositores ya es oficial: la periodista, actriz y presentadora de televisión Ksenia Sobchak lanzará su candidatura a la Presidencia de Rusia en las elecciones de marzo de 2018. Sobchak, de 35 años, licenciada en Relaciones Internacionales, no tiene posibilidades de ganar. Pero si el alambicado sistema político ruso permite que compita, los comicios cobrarán un brillo pop de normalidad liberal hacia fuera, y un aire algo cómico y catódico hacia dentro. 
Aunque el presdente ruso, Vladimir Putin, todavía no ha aclarado si se presentará o no, su victoria no encontrará obstáculos. Pero la irrupción de Sobchak puede sacar al debate político del sopor que ha desmovilizado a amplias capas de la población, que parecen creer todavía en Putin pero ya no en el sistema democrático ruso. En una carta publicada ayer en el periódico 'Vedomosti' defendió su candidatura: "Tengo una actitud responsable hacia el ámbito público y, consciente de los riesgos y la gran complejidad de esta tarea, he decidido que mi participación en los comicios presidenciales puede ser un paso hacia los cambios que el país necesita", escribe Sobchak.
Desde la oposición extraparlamentaria se teme que sea un truco del Kremlin para dividir a los descontentos en un momento en el que una parte de ellos se plantea un boicot a los comicios por haber dejado fuera a su líder natural, Alexei Navalny, inhabilitado por haber sido condenado por un tribunal. 
La mera presencia del apellido Sobchak en las papeletas implicaría que el morbo está servido. Hija del ya fallecido Anatoli Sobchak, quien fue alcalde de San Petersburgo y a quien el actual presidente reconoció como su mentor, la presentadora participó activamente en las protestas de 2012 organizadas por la oposición para rechazar el regreso al Kremlin de Putin. Esa oposición extraparlamentaria ha pasado por altibajos en cuanto a capacidad de movilización callejera, y naufragó en las últimas elecciones parlamentarias. Sus cabecillas -como el propio Navalny o el izquierdista Serguei Udaltsov- están desunidos y envueltos en largos procesos judiciales. 
"En los cinco años transcurridos desde la ola de protestas de 2012 mis ideas políticas se han consolidado y estoy dispuesta a defenderlas al más alto nivel", señala. Y agrega que, pese a los intentos de los burócratas de comprometerla, de los ataques de parte de sus "amigos liberales" y las "especulaciones de politólogos de diván", su candidatura presidencial "puede ser útil tanto para la oposición como para toda la sociedad".Sobchak y Navalny, enfrentados Sobchak admite que las elecciones de marzo no ofrecen muchas opciones, ya que los candidatos son "los de siempre" y no pueden participar "algunos" que podrían cambiar las cosas, en aparente alusión al líder opositor Alexei Navalny, que se ha tomado bastante mal los rumores de su candidatura de las últimas semanas porque concedería un grado de legitimidad a unas elecciones donde los tribunales rusos le han vetado.
 "La idea del Kremlin es muy simple", dijo Navalny a sus seguidores en YouTube el mes pasado: "Dirán: 'No dejamos concurrir a Navalny porque es un extremista criminal, pero aquí está Ksenia Sobchak, dice todo lo que quiere la oposición', porque ellos necesitan una caricatura de candidato liberal", dijo Navalny en su plataforma habitual, YouTube. Sobchak le ha respondido a través de su canal favorito, Instagram, y le ha llamado "populista" acusándolo de querer "monopolizar" la oposición. 
Los estilos de ambos son muy distintos: Sobchak encarna a un liberalismo 'chic' más parecido al de la Rusia de Yeltsin, mientras que Navalny es al mismo tiempo un nacionalista que trata de acercarse al ruso medio, escarmentado de los noventa, para convencerle de que esta vez el experimento democrático sería diferente. La presentadora se hizo popular a principios de los 2000 presentando programas de telerrealidad y escribiendo columnas de cotilleos. Actualmente trabaja para el canal Dozh, muy crítico con el gobierno . Recientemente se vio con Putin para entrevistarle y ambos charlaron un buen rato al margen de las cámaras. Según la periodista, el presidente no quedó contento con la noticia de que iba a presentarse.

La periodista, actriz y presentadora de televisión Ksenia Sobchak será candidata a la Presidencia de Rusia en las elecciones de marzo de 2018

La disidencia rusa intenta aguarle el cumpleaños a Putin

Sus detractores la llaman la Paris Hilton rusa pero en los momentos de mayor contestación al Kremlin tuvo aire de Juana de Arco. Tras semanas de rumores que han enfadado a otros líderes opositores ya es oficial: la periodista, actriz y presentadora de televisión Ksenia Sobchak lanzará su candidatura a la Presidencia de Rusia en las elecciones de marzo de 2018. Sobchak, de 35 años, licenciada en Relaciones Internacionales, no tiene posibilidades de ganar. Pero si el alambicado sistema político ruso permite que compita, los comicios cobrarán un brillo pop de normalidad liberal hacia fuera, y un aire algo cómico y catódico hacia dentro.

Aunque el presdente ruso, Vladimir Putin, todavía no ha aclarado si se presentará o no, su victoria no encontrará obstáculos. Pero la irrupción de Sobchak puede sacar al debate político del sopor que ha desmovilizado a amplias capas de la población, que parecen creer todavía en Putin pero ya no en el sistema democrático ruso. En una carta publicada ayer en el periódico 'Vedomosti' defendió su candidatura: "Tengo una actitud responsable hacia el ámbito público y, consciente de los riesgos y la gran complejidad de esta tarea, he decidido que mi participación en los comicios presidenciales puede ser un paso hacia los cambios que el país necesita", escribe Sobchak.

Desde la oposición extraparlamentaria se teme que sea un truco del Kremlin para dividir a los descontentos en un momento en el que una parte de ellos se plantea un boicot a los comicios por haber dejado fuera a su líder natural, Alexei Navalny, inhabilitado por haber sido condenado por un tribunal.

La mera presencia del apellido Sobchak en las papeletas implicaría que el morbo está servido. Hija del ya fallecido Anatoli Sobchak, quien fue alcalde de San Petersburgo y a quien el actual presidente reconoció como su mentor, la presentadora participó activamente en las protestas de 2012 organizadas por la oposición para rechazar el regreso al Kremlin de Putin. Esa oposición extraparlamentaria ha pasado por altibajos en cuanto a capacidad de movilización callejera, y naufragó en las últimas elecciones parlamentarias. Sus cabecillas -como el propio Navalny o el izquierdista Serguei Udaltsov- están desunidos y envueltos en largos procesos judiciales.

"En los cinco años transcurridos desde la ola de protestas de 2012 mis ideas políticas se han consolidado y estoy dispuesta a defenderlas al más alto nivel", señala. Y agrega que, pese a los intentos de los burócratas de comprometerla, de los ataques de parte de sus "amigos liberales" y las "especulaciones de politólogos de diván", su candidatura presidencial "puede ser útil tanto para la oposición como para toda la sociedad".Sobchak y Navalny, enfrentados Sobchak admite que las elecciones de marzo no ofrecen muchas opciones, ya que los candidatos son "los de siempre" y no pueden participar "algunos" que podrían cambiar las cosas, en aparente alusión al líder opositor Alexei Navalny, que se ha tomado bastante mal los rumores de su candidatura de las últimas semanas porque concedería un grado de legitimidad a unas elecciones donde los tribunales rusos le han vetado.

 "La idea del Kremlin es muy simple", dijo Navalny a sus seguidores en YouTube el mes pasado: "Dirán: 'No dejamos concurrir a Navalny porque es un extremista criminal, pero aquí está Ksenia Sobchak, dice todo lo que quiere la oposición', porque ellos necesitan una caricatura de candidato liberal", dijo Navalny en su plataforma habitual, YouTube. Sobchak le ha respondido a través de su canal favorito, Instagram, y le ha llamado "populista" acusándolo de querer "monopolizar" la oposición.

Los estilos de ambos son muy distintos: Sobchak encarna a un liberalismo 'chic' más parecido al de la Rusia de Yeltsin, mientras que Navalny es al mismo tiempo un nacionalista que trata de acercarse al ruso medio, escarmentado de los noventa, para convencerle de que esta vez el experimento democrático sería diferente. La presentadora se hizo popular a principios de los 2000 presentando programas de telerrealidad y escribiendo columnas de cotilleos. Actualmente trabaja para el canal Dozh, muy crítico con el gobierno . Recientemente se vio con Putin para entrevistarle y ambos charlaron un buen rato al margen de las cámaras. Según la periodista, el presidente no quedó contento con la noticia de que iba a presentarse.