Raúl Castro se deslinda por ataques a diplomáticos
El presidente de Cuba, Raúl Castro, contactó al diplomático estadounidense de mayor rango en La Habana para abordar las graves preocupaciones de Washington por las afectaciones a la salud que varios de sus diplomáticos sufrieron en la capital cubana.
Lo que el presidente cubano hizo a continuación sorprendió a Washington, dijeron a la agencia Associated Press varios funcionarios estadunidenses con conocimiento de lo sucedido.
En una inusual conversación cara a cara, Castro le dijo al embajador Jeffrey DeLaurentis que estaba igual de perplejo con el caso.
En lugar de dejar que sus subordinados se encargaran del asunto, Castro negó personalmente cualquier responsabilidad de su gobierno.
Los cubanos incluso se ofrecieron a permitir el ingreso del FBI a La Habana para que investigue.
Sin embargo, el permiso de entrada fue extraordinario.
(El gobierno cubano no dice a menudo) vamos a cooperar con Estados Unidos, esto les sería de mucha ayuda”, dijo David Rubincam, ex agente del FBI que trabajó en Moscú, un sitio similarmente hostil.
La lista de víctimas estadunidenses confirmadas era mucho menor el 17 de febrero, cuando el país presentó su queja inicial ante las autoridades de Cuba.
A la fecha, el número de casos con confirmación médica es de 21, además de varios canadienses afectados.
