Taxista, clave en delatar guarida de terroristas
Un taxista fue pieza clave para que la policía belga diera con el escondite donde se prepararon las explosiones en una terminal aérea de Bruselas, dieron a conocer agencias.
Hasta el momento no se ha confirmado el hecho, aunque la policía llegó al domicilio de la comuna de mayoría musulmana de Schaarbeek, luego de que un taxista reportara haber llevado tres individuos al aeropuerto de Zaventem.
Fue en ese momento cuando el chofer notó que actuaban de manera sospechosa, por ejemplo, no dejaron que les cargara las maletas. Los tres hombres habían pedido un coche grande y se enfadaron cuando llegó uno pequeño, en el que no cabían cinco maletas, según el relato del taxista.
Ello hace pensar que su intención era poner más carga explosiva en el aeropuerto de la que finalmente fueron capaces de llevar.
Sobre esto, el diario "La Dernière Heure" cita al alcalde Francis Vermeiren, quien dijo que los tres presuntos atacantes del aeropuerto, visibles en una fotografía de una cámara de vigilancia, llegaron en taxi con maletas y dentro "estaban las bombas".
Según la misma fuente, depositaron sus maletas en un carrito y las dos primeras bombas explotaron.
La tercera bomba, según Vermeiren, fue puesta en una bolsa de viaje encima del carrito, pero al presunto terrorista "le ha debido de entrar el pánico, porque no explotó".
Tras enterarse de las dos explosiones en el aeropuerto, el chofer acudió a la policía para dar los pormenores del domicilio a donde pasó a recogerlos para luego trasladarlos a la terminal.
En el domicilio, las fuerzas especiales encontraron una bomba con clavos, el mismo artefacto explosivo usado en el aeropuerto; una bandera del Estado Islámico y productos químicos.
No es la primera vez que yihadistas utilizan el deprimido vecindario de Schaarbeek como guarida.
