Un nuevo sismo sacude a Nepal
Los nepaleses comprendieron inmediatamente que no se trataba de una simple réplica. Aproximadamente a las 12:30 hora local, un nuevo sismo de magnitud 7.4 en la escala de Richter golpeó al país, aún en duelo por la catástrofe precedente.
Hace 18 días un primer terremoto de magnitud 7.8 había provocado la muerte de al menos 8 mil personas y dejado cerca de 18 mil heridos, además de la destrucción de un gran número de edificios e infraestructuras diversas. A media jornada, las autoridades reportaban un balance de una veintena de víctimas.
Martes, desde las primeras sacudidas, los nepaleses escaparon de sus inmuebles, concentrándose en las plazas y en las calles, para evitar verse atrapados en un derrumbe. Una conducta impulsada por la policía nepalesa, que recomendaba a los habitantes permanecer fuera de casas y edificios, y comunicarse por SMS para evitar el colapso de las redes de telefonía móvil.
Varias réplicas se produjeron después de este nuevo terremoto.
El epicentro del sismo se ubicó a 83 kilómetros de Katmandu, cerca de la frontera china y del campo base para ascender al Everest, a solamente 19 kilómetros de profundidad. La región ya había sido duramente golpeada por el temblor del 25 de abril.
Varios edificios se derrumbaron en la ciudad de Chautara, no lejos del epicentro del nuevo sismo. La policía nepalesa reporta 19 muertos y al menos un millar de heridos. Por otra parte, se han registrado también deslizamientos de tierra en la zona.
Asimismo, cientos de personas salieron corriendo del aeropuerto de Katmandú, que fue cerrado después del sismo.
El movimiento telúrico se sintió hasta Nueva Delhi, la capital de India, a mil kilómetros, donde los inmuebles se estremecieron durante más de un minuto.
En el Tíbet, bajo control chino, se derrumbaron varios edificios.
