Capturan a cuatros personas por tragedia en Brasil
La policía de Brasil arrestó a cuatro presuntos responsables del fatal incendio que dejó 231 muertos en una discoteca en el sur del país, y comenzó el entierro de las víctimas tras un velorio colectivo.
Las autoridades anunciaron el arresto de los dos dueños de la discoteca Kiss de Santa María, de un músico y de otro integrante de la banda musical Gurizada Fandangueira que lanzó fuegos pirotécnicos en el escenario, y que de acuerdo con los bomberos y sobrevivientes fue lo que provocó el incendio.
El empresario brasileño Mauro Hoffmann, uno de los dueños de la discoteca, se entregó en la primera comisaría de Policía Civil de Santa María, en el estado de Río Grande do Sul, tras conocer la orden de arresto que giraron en su contra.
Las órdenes de captura incluían también a su socio Elissandro Spohr, conocido como Kiko, y a los dos integrantes de Gurizada Fandangueira.
El comisario Marcelo Arigony explicó que las órdenes de prisión temporal fueron emitidas para evitar que puedan dificultar las investigaciones.
El domingo, cuando se suscitó el incidente, la policía hablaba de 233 muertos, pero el Batallón de Operaciones Especiales de la Policía Militarizada de Brasil rectificó que el saldo mortal fue de 231 personas y 116 heridos.
El comisario Sandro Meinerz confirmó que la discoteca no tenía vigentes los permisos para operar, vencidos desde agosto. También se denunció que el extintor usado para apagar las chispas al inicio no funcionó y que la discoteca no tenía las salidas de emergencia necesarias.
El comisario explicó que la salida de emergencia del local desemboca en el lugar de la entrada y salida principal, donde se dio la estampida de las personas, la enorme mayoría de las cuales murió asfixiada en medio del tumulto.
La policía tiene un plazo de 30 días para concluir la investigación y no hay más arrestos previstos.
Luto por sus víctimas
Lamentaciones familiares e historias de heroísmo afloraron ayer en el funeral colectivo que se realizó en Santa María para despedir a las víctimas.
Los habitantes de esta ciudad de 261 mil habitantes en el estado de Río Grande do Sul sacaron fuerzas del dolor para sepultar a los suyos, en su mayoría jóvenes universitarios.
El Cementerio Ecuménico Municipal y el Parque Jardim Santa Rita abrieron sus puertas desde primera hora de la mañana de ayer para recibir a más de 50 víctimas del incendio, en una procesión interminable de féretros seguidos por familiares, amigos y conocidos.
Muchas de las víctimas tenían menos de 20 años, e incluso había menores de edad. La mayoría de las víctimas murieron por inhalación de humo y no quemadas, aseguró la policía.
Muchos de los muertos fueron encontrados en los dos baños del lugar, a donde llegaron aparentemente porque, enceguecidos por el humo, confundieron las puertas con salidas.
“Fue terrible adentro —era como una de esas películas del Holocausto, cuerpos apilados uno encima de otro”, dijo Meinerz. “Tuvimos que usar camiones para moverlos. Nos llevó seis horas sacar a todos los cuerpos”.
Entre las historias que circularon por los cementerios estaba la del soldado Leonardo de Lima Machado, de 26 años, que fue enterrado con honores militares porque murió al tratar de salvar personas atrapadas en la discoteca.
Lima Machado consiguió escapar con vida de las llamas que se apoderaron del recinto, pero volvió a entrar dos veces en el local y en la segunda quedó atrapado y falleció.
“Sacó a su novia, la dejó en la acera de enfrente y volvió a entrar para ayudar a otros”, explicó el cabo Gilmar Geison Buscher, compañero de Machado en el Primer Regimiento de Carros de Combate.
Preocupan heridos graves
El número de víctimas fatales del incendio en la discoteca Kiss podría aumentar en las próximas horas, ya que cerca de 80 de los 116 heridos se encuentran en estado grave, informó el ministro de Salud, Alexandre Padilha.
“Son pacientes que se encuentran en cuidados intensivos, con ayuda mecánica para respirar. Estos pacientes están en estado crítico”, afirmó el ministro.
De acuerdo con Padilha, el gobierno brasileño contactó bancos de piel de países vecinos, como Argentina, Uruguay y Perú para que apoyen al país en caso de que sea necesario realizar injertos en pacientes con quemaduras graves.
Expresan pésame ante la tragedia
El secretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon, lamentó el incendio en la discoteca Kiss, y se dijo “especialmente conmovido” por la gran cantidad de jóvenes que perdieron la vida.
Ban informó haberse “entristecido” tras escuchar la noticia del que es considerado uno de los mayores incendios en Brasil, ocurrido la madrugada del domingo en el estado de Río Grande do Sul.
El Papa Benedicto XVI se mostró consternado también por el incendio y expresó su cercanía en la oración a los familiares de los 231 jóvenes fallecidos.
El líder católico envió un telegrama de condolencias a Hélio Adelar Rubert, titular de la arquidiócesis de Santa María, la ciudad donde tuvo lugar el incidente.
“Consternado por la trágica muerte de centenas de jóvenes en un incendio en Santa María, el Sumo Pontífice pide a vuestra excelencia que transmita a las familias de las víctimas sus condolencias y su participación en el dolor de todos aquellos que sufren el luto”, escribió.
A las condolencias que enviaron México, Panamá, Colombia, Chile, El Salvador, Alemania y España se sumaron Paraguay y Uruguay.
La cancillería de Paraguay expresó su pesar y agradeció al gobierno brasileño por la repatriación inmediata de los restos de un estudiante connacional.
El Ministerio de Salud Pública de Uruguay prepara el envío de tejidos y membrana amniótica a Brasil para colaborar en la atención a los heridos, informó el organismo.
“Desde la noche del domingo se está entre técnicos de los Institutos de Órganos y Trasplantes de la región”, aseguró el organismo.
Efectos
1.- El número de muertos por el incendio en la discoteca Kiss podría aumentar si no se estabiliza de inmediato el estado de salud de 80 heridos de gravedad.
2.- Algunos de los familiares de las víctimas del incidente en Santa María irán a la Suprema Corte para exigir que se responsabilice a quienes desataron las llamas.
