Volkswagen en Puebla, a horas de una –casi– inminente huelga
El emplazamiento vence este jueves 22 de octubre a las 11:00 horas, tras el segundo rechazo a la propuesta de convenio
Foto: Especial
La planta de Volkswagen de México en Cuautlancingo, Puebla, está a horas de un posible paro. El emplazamiento a huelga vence este jueves 22 de octubre a las 11:00 horas. Los trabajadores del Sindicato Independiente de Trabajadores de la Industria Automotriz Volkswagen (SITIAVW) ya han rechazado en dos ocasiones un convenio salarial y contractual.
La votación del 15 de octubre fue de alta participación: de un padrón de 6 mil 211 trabajadores se emitieron 5 mil 608 sufragios, con 3 mil 135 votos en contra y 2 mil 452 a favor.
Lo que ofrecía el preacuerdo
El preacuerdo, alcanzado el 2 de octubre, planteaba un incremento global de 13.16 % a dos años:
- 2026: un paquete de 9.41%, compuesto por 3.80% directo al salario, un pago único de 17 mil 800 pesos (equivalente a 4.98 %), ajustes al fondo de ahorro y nivelaciones.
- 2027: un incremento de 3.75%, con 3.50% directo al salario más fondo de ahorro.
Además, incluía el compromiso de recontratar gradualmente a los 611 técnicos despedidos en agosto, cuando se eliminó el tercer turno en las líneas de Jetta y Tiguan. En septiembre, una propuesta previa de 10.04% global (con 4.3% directo) ya había sido rechazada.
Posiciones en tensión
El sindicato, encabezado por Hugo Tlalpan Luna, ha descartado nuevas prórrogas y prepara la logística de huelga, incluido el comité correspondiente. La empresa, por su parte, expresa preocupación y mantiene su disposición al diálogo, sin que, según sus declaraciones, esté comprometido el futuro de la planta. Reitera que enfrenta los desafíos “más complejos de su historia reciente” y ha realizado reuniones informativas con el personal. Desde agosto, las partes han acordado múltiples prórrogas.
Siete décadas de historia
Volkswagen llegó a México en 1954 con el icónico Sedán, el “Vocho”. En 1964 se constituyó Volkswagen de México y, en octubre de 1967, inició producción la planta de Puebla, asentada en unas 300 hectáreas de Cuautlancingo. Desde entonces ha fabricado más de 13 millones de vehículos, entre ellos generaciones del Beetle/Vocho, Jetta y Golf, y actualmente Tiguan, Taos y Jetta.
Es la planta más grande de la marca en América y una de las principales fuera de Alemania, con una marcada vocación exportadora, sobre todo hacia Estados Unidos.
El peso de la industria en Puebla
La importancia de Volkswagen para el estado es decisiva. La industria automotriz (Volkswagen, Audi y su cadena de proveedores) aporta cerca del 43.4 % del PIB estatal. Según reportes de autoridades, el sector genera más de 65 mil empleos, entre directos e indirectos, y concentra la mayor parte de las exportaciones de la entidad.
Un paro prolongado afectaría la producción, a los proveedores (que este año ya acumulan reportes de miles de bajas) y a la economía local y regional.
Antecedentes: dos huelgas históricas
En la historia reciente del SITIAVW destacan dos paros:
- 2001: estalló el 18 de agosto y duró entre 17 y 19 días, hasta el 5 de septiembre. Con demandas iniciales de entre 21% y 31%, y tras rechazar ofertas menores, los trabajadores lograron un incremento global de 14.7% (10.2% directo al salario más prestaciones), uno de los mayores logros salariales registrados.
- 2009: comenzó el 18 de agosto y duró cuatro días. La demanda inicial de 8.25% se redujo y la empresa ofreció 1% diferido; finalmente se pactó 3% directo al salario (2% retroactivo desde agosto y 1% desde diciembre) más un bono de 2 mil pesos.
En la última década, las revisiones han oscilado entre 3.6% y 9% directo, con picos pospandemia (9% en 2022, 8.1% en 2023 y 7% en 2024) y un ajuste menor, de 4%, en 2025.
Un contexto global adverso
El escenario internacional complica la negociación. En el tercer trimestre de 2026, el Grupo Volkswagen reportó su caída más pronunciada de entregas en más de cuatro años: 14.3% a nivel mundial, hasta 1.89 millones de vehículos. El golpe estuvo impulsado por un desplome de 38.5% en China, su mayor mercado, con descensos también en Norteamérica y Europa Occidental.
La competencia de los fabricantes chinos de vehículos eléctricos, la presión sobre los márgenes y los ajustes de producción se sienten ya en Puebla, donde se han registrado recortes de turno y bajas de personal.
Las próximas horas
A horas del vencimiento, las posturas siguen tensas. El sindicato descarta prórrogas inmediatas; la empresa insiste en el diálogo. Un paro el jueves afectaría la producción y las exportaciones de una de las plantas más estratégicas de la marca fuera de Europa. Las próximas horas definirán si se reanuda la negociación con una tercera oferta o si las banderas rojinegras se colocan en las puertas de Cuautlancingo.
En riesgo, el sustento de miles de familia
Más allá de las cifras, lo que está en juego es un equilibrio delicado. Para miles de familias poblanas, el salario y la estabilidad del empleo son el sustento cotidiano; para la empresa, la competitividad en un mercado global cada vez más exigente. Ninguna de las dos partes puede prescindir de la otra: una planta sin trabajadores no produce, y trabajadores sin planta pierden su fuente de ingreso.
Volkswagen lleva casi sesenta años siendo parte de la identidad económica y social de Puebla, y de México. Por eso, el desenlace de esta negociación interesa a todo el estado, no solo a quienes se sientan a la mesa. Cuando el empleo, la industria y el futuro de una región dependen de un mismo acuerdo, el diálogo no es solo una opción: es la responsabilidad compartida de quienes tienen en sus manos una de las columnas de la economía mexicana.