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Murió Estela Romero Bringas, heredera de Socorro Romero, en medio de una disputa por 600 mdd

La empresaria era una mujer de edad avanzada padecía EPOC, utilizaba oxígeno de manera constante y se desplazaba en silla de ruedas

Estela Romero Bringas, empresaria avícola de Tehuacán. Foto: Especial

Estela Romero Bringas, empresaria avícola de Tehuacán. Foto: Especial

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La muerte de Estela Romero Bringas, ocurrida ayer sábado en Tehuacán, cerró la vida de una empresaria cuyo nombre quedó ligado durante casi dos décadas a una de las disputas sucesorias más prolongadas de Puebla: la herencia de Socorro Romero Sánchez, un patrimonio calculado en alrededor de 600 millones de dólares.

Romero Bringas falleció a los 86 años, de acuerdo con información difundida por personas cercanas a la familia. En los últimos días había sido atendida por complicaciones de salud. De manera extraoficial se mencionó un posible derrame cerebral como causa del fallecimiento, aunque este dato no había sido confirmado oficialmente.

Su muerte ocurrió poco más de cinco meses después de uno de los episodios más controvertidos de la disputa: el 9 de abril de 2026, cuando fue detenida en Tehuacán junto con el notario público Ramiro Rodríguez Maclub por una investigación relacionada con el testamento de Socorro Romero.

Aquel día, el conflicto familiar que durante años había transitado por juzgados civiles tomó una dimensión penal.

Una herencia que comenzó a disputarse tras la muerte de Socorro Romero

Para entender por qué Estela Romero Bringas terminó en el centro de esta historia hay que regresar a diciembre de 2009.

Socorro Romero Sánchez, conocida en Tehuacán como “La Señorita” o “Socorrito”, murió el 4 de diciembre de aquel año a los 93 años. Nunca se casó ni tuvo hijos y durante décadas construyó una importante empresa avícola a partir de un pequeño negocio de producción y venta de huevo.

Su patrimonio llegó a incluir empresas y activos vinculados con la industria avícola y otros bienes, hasta convertirse en una de las mayores fortunas empresariales de Tehuacán.

Dos días antes de morir, el 2 de diciembre de 2009, fue firmado un testamento en el que Estela Romero Bringas, su sobrina, quedó establecida como heredera universal. Los hijos de Estela, Miguel Ángel y Alfonso Celis Romero, fueron designados como albaceas, mientras que el documento fue protocolizado ante el notario Ramiro Rodríguez.

Pero la cercanía entre la fecha del testamento y la muerte de Socorro abrió el conflicto.

Otras ramas de la familia cuestionaron la validez del documento y pusieron en duda las condiciones en las que fue firmado. Entre los argumentos expuestos a lo largo del litigio estuvieron la supuesta falsificación de la firma y el estado de salud de Socorro Romero al momento de otorgar el testamento.

Uno de los antecedentes citados en el litigio señala que el médico de cabecera de la empresaria habría declarado que permaneció inconsciente durante varios días antes de su muerte.

A partir de 2012 comenzaron los procesos judiciales para intentar modificar o anular la sucesión.

Olga Romero también entró en la disputa

Entre quienes llevaron el conflicto a los tribunales estuvo Olga Lucía Romero Garci-Crespo, sobrina-nieta de Socorro Romero y actualmente dirigente estatal de Morena en Puebla.

La disputa no quedó limitada a una diferencia entre familiares. Durante los años siguientes se promovieron distintos procedimientos civiles para determinar la validez del testamento y quién debía administrar el patrimonio.

En 2022, un juez federal ordenó dejar sin efecto lo actuado en un juicio sucesorio intestamentario promovido por Romero Garci-Crespo y reconoció el albaceazgo establecido en el testamento de Socorro Romero.

La resolución judicial reconoció la ejecución extrajudicial del testamento y el carácter de los albaceas designados en ese documento.

Sin embargo, el conflicto no terminó ahí.

La muerte de Alfonso Celis Romero, hijo de Estela, en 2023 añadió otro capítulo a la disputa. Su hijo, Alfonso Celis Enecoiz, quedó posteriormente vinculado al patrimonio y denunció a su tío Miguel Celis Romero por presuntas amenazas relacionadas con la parte de la herencia que le correspondía.

El conflicto familiar continuó así por distintas vías judiciales hasta llegar nuevamente a Estela.

El día que detuvieron a Estela Romero

El 9 de abril de 2026, la disputa dio un giro inesperado.

La Fiscalía General del Estado (FEG) de Puebla ejecutó una orden de aprehensión contra Estela Romero Bringas y el notario Ramiro Rodríguez Maclub, como parte de una investigación por un presunto fraude genérico relacionado con el testamento de Socorro Romero.

El operativo se desplegó en Tehuacán y participaron elementos del Ejército Mexicano, la Policía Estatal y la Agencia Estatal de Investigaciones.

La detención adquirió especial relevancia por las condiciones físicas de la empresaria.

Estela Romero Bringas era una mujer de edad avanzada y padecía enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC). Utilizaba oxígeno de manera constante y se desplazaba en silla de ruedas.

Durante el operativo fue sacada de las instalaciones del consorcio SRS y posteriormente trasladada a Ciudad Serdán.

Reportes periodísticos locales de aquel momento describieron un despliegue de seguridad alrededor de las instalaciones de la empresa y el traslado de la empresaria a la Casa de Justicia de Ciudad Serdán.

La Fiscalía la señaló, junto con el notario, dentro de una investigación relacionada con un presunto testamento falso y un supuesto perjuicio a la masa hereditaria.

Posteriormente, ambos fueron vinculados a proceso por su presunta responsabilidad en el delito de fraude genérico.

La medida cautelar impuesta fue la firma periódica, por lo que el proceso continuó mientras Estela enfrentaba las acusaciones fuera de prisión.

Su familia aseguró que su salud empeoró después de la detención

Tras aquella jornada, familiares y personas cercanas a Romero Bringas sostuvieron que su estado de salud se deterioró considerablemente.

La empresaria ya enfrentaba problemas respiratorios y requería oxígeno permanente antes de ser detenida. Sin embargo, su entorno familiar relacionó el deterioro posterior con los acontecimientos derivados del proceso penal.

También cuestionaron la actuación de las autoridades y pidieron que los hechos fueran esclarecidos con imparcialidad.

La historia comenzó mucho antes de Estela

Detrás del litigio estaba el patrimonio construido por Socorro Romero Sánchez.

Nacida en Tehuacán en 1916, Socorro comenzó con un pequeño gallinero y la venta de huevo. Con el paso de las décadas compró tierras, levantó granjas y desarrolló empresas que la convirtieron en una de las principales figuras de la industria avícola de la región.

Su crecimiento empresarial acompañó la expansión de Tehuacán como uno de los grandes centros productores de huevo de México.

Pero su legado no se limitó a los negocios. Durante su vida también destinó parte de su fortuna a obras de beneficencia, con apoyos para templos, escuelas y distintas causas sociales.

Murió en 2009 sin descendencia directa.

Su testamento convirtió entonces a su sobrina Estela en heredera universal y abrió una disputa que, desde entonces, pasó por juzgados civiles, amparos y, posteriormente, por una investigación penal.

Un capítulo que termina, pero el litigio continúa

Con la muerte de Estela Romero Bringas, desaparece una de las principales protagonistas de la disputa por el patrimonio de Socorro Romero Sánchez.

Sin embargo, el conflicto sucesorio no necesariamente termina con ella.

Los procesos relacionados con la herencia y los activos empresariales continúan teniendo implicaciones para otros integrantes de la familia, mientras permanecen pendientes las consecuencias jurídicas de los procedimientos iniciados durante los últimos años.

La historia que comenzó con una empresaria tehuacanera que construyó un imperio avícola a partir de un pequeño gallinero llegó así a una nueva etapa: casi 17 años después de la muerte de Socorro Romero, la fortuna que dejó sigue en disputa y ahora lo hace sin una de sus figuras centrales.