La lengua tepehua es la más vulnerable de las siete lenguas indígenas que se hablan en Puebla, al contar con apenas entre 215 y 600 hablantes, por lo que especialistas advirtieron que podría desaparecer en las próximas décadas si no se fortalecen las acciones para su conservación.
Durante una conferencia, el maestro y traductor nahua de la región de los Volcanes, Uriel Vega, informó que en el estado existen alrededor de 615 mil hablantes de lenguas indígenas. El náhuatl concentra la mayor cantidad con 453 mil personas, seguido del totonaco con 104 mil, mientras que el mazateco, popoloca, otomí y mixteco registran cifras considerablemente menores.
Explicó que el principal problema es que las lenguas originarias ya no se transmiten de manera constante a las nuevas generaciones, pues la mayoría de los hablantes son adultos mayores y cada vez son menos los niños que las aprenden debido a factores como la discriminación, los cambios sociales y las deficiencias en la enseñanza de las lenguas maternas.
Ante este panorama, destacó programas de revitalización como Nido de Lenguas, en el que personas mayores enseñan su idioma a niñas y niños, además de cursos para quienes desean aprender una lengua indígena como segunda lengua.
Los representantes de pueblos originarios también pidieron a las autoridades ampliar las políticas públicas para la preservación de las lenguas, incorporar traductores en dependencias gubernamentales y de salud, y generar espacios que permitan garantizar los derechos lingüísticos de las comunidades indígenas.
Por último, hicieron un llamado a la sociedad y a las nuevas generaciones a valorar y preservar las lenguas originarias, al considerar que forman parte del patrimonio cultural e histórico de México y son un elemento fundamental de la identidad de los pueblos indígenas.
