Anuncian organizaciones marcha anti Plan B de la reforma electoral; Puebla, Tehuacán y San Martín, las sedes
Los organizadores convocaron a la ciudadanía en general a participar en la manifestación que tendrá lugar el próximo domingo 26 de febrero
Marcha Anti-Plan B
Representantes de organizaciones civiles anunciaron la marcha contra el Plan B de la reforma electoral, la cual tendrá lugar el próximo domingo 26 de febrero en los municipios de Puebla, Tehuacán y San Martín Texmelucan.
Durante una conferencia de prensa, los organizadores convocaron a la ciudadanía en general a participar en la manifestación en punto de las 11 horas en el zócalo, en el caso de Puebla; en el Parque Juárez, en Tehuacán; y en el zócalo de San Martín Texmelucan.
La movilización fue bautizada con el nombre de “Mi voto no se toca” y está siendo convocada por Unidos y Sí por México.
Se espera a que a nivel nacional se sumen a la movilización -de forma simultánea- por lo menos 75 ciudades.
Adriana Flores, integrante de la agrupación “Quinientocracia”, recordó que gracias a estas movilizaciones se logró evitar la reforma constitucional que desaparecería al INE.
Recordó que el pasado 6 de diciembre en la Cámara de Diputados se rechazó la reforma electoral que implicaba modificaciones a la Constitución Política de México, por lo que, en respuesta, los diputados de Morena presentaron el llamado “Plan B” de la reforma, en la que se plantean modificaciones a leyes secundarias.
Sin embargo, los representantes de la marcha aseguraron que estos “cambios hechos al vapor” “lesionan gravemente” la democracia, además pidieron a los asistentes a la marcha acudir con ropa blanca y rosa.
Y es que según el Instituto Nacional Electoral (INE), el Plan B eliminará las 300 Juntas Ejecutivas Distritales (JED), encargadas de realizar el trabajo sustantivo para las elecciones.
Esto implica una reducción del Servicio Profesional Electoral Nacional (SPEN) equivalente al 84.6%, por lo que en su lugar se crearía una Oficina Auxiliar ocupada por una sola persona que tendría bajo su responsabilidad todas las tareas legales.
Asimismo, se tendría que desaparecer la Junta General Ejecutiva del INE, para sustituirla por una Comisión de Administración integrada por cinco consejeros electorales.
