6 años sin justicia para José Luis Tehuatlie; esperan ayuda de AMLO
Exdirector del hospital donde murió el joven y asediaron a su madre, hoy es secretario de Salud
Fotos: Daniel Casas / Agencia Es Imagen
SAN BERNARDINO CHALCHIHUAPAN, Ocoyucan.- Hoy se cumplen 6 años sin justicia. Han sido 2 mil 190 días en los que la señora Elia Tamayo Montes habla, gestiona, viaja, reza, extraña, recuerda y, sobre todo, observa cómo las personas que reprimieron a su pueblo con balas de goma y mataron a su hijo José Luis, han continuado con sus vidas, sin castigos, sin disculpas y con premios a la lealtad, obteniendo hasta una secretaría. Por ello, la mujer buscará al presidente de México y a instancias internacionales, pues no quiere que un crimen parecido se repita.
El 9 de julio del año 2014, cuando estaba en su apogeo el gobierno del extinto Rafael Moreno Valle, algunos habitantes de San Bernardino Chlachihuapan, municipio de Ocoyucan, se manifestaban porque el Congreso del Estado había arrebatado facultades a las juntas auxiliares, mediante una reforma a la Ley Orgánica Municipal. En su movilización, obstruían el paso en la autopista Puebla-Atlixco, situación que el gobierno estatal no toleró y envió a la policía estatal a replegarlos.
Doña Elia recuerda aquél día, igual que el resto de la comunidad. En su mente está la masacre donde abundaron el gas pimienta y las balas de goma, en la que resultaron lesionados, encarcelados y la muerte casi inmediata (10 días después de la manifestación) de su hijo de 13 años: José Luis Tehuatlie Tamayo.
PREMIO A LA LEALTAD
Doña Elia Tamayo Montes y Araceli Bautista Gutiérrez reciben a RETO DIARIO en San Bernardino Chlachihuapan, una comunidad desde la que se ve el volcán cubierto de nieve y los campos verdes sembrados de maíz, mismos que un día caminó José Luis.
Ambas mujeres se conocieron la fatídica tarde del 9 de julio del 2014, cuando había terminado la masacre en la autopista y llegaba el recuento de los daños. José Luis había resultado herido y fue llevado al Hospital General de Puebla “Dr. Eduardo Vázquez Navarro”, mejor conocido como Hospital General del Sur, donde doña Elia –nos relata- fue acosada desde el principio. Fue impedida a hablar con la prensa, era seguida hacia a todas partes y prácticamente permaneció secuestrada por la administración del nosocomio.
José Antonio Martínez García, hoy secretario de Salud, era entonces director del hospital, y quien –relatan las mujeres- no veló por una atención eficiente a José Luis, al mantenerlo la mayoría del tiempo en el área de Urgencias y no en Terapia Intensiva, y permitió hostigamiento hacia los familiares de la víctima.
Las señoras Araceli y Elia se preguntan cómo es que el médico (egresado de la BUAP) llegó a ser secretario de Salud de Puebla. Creen que pudo haberse arrepentido de la actuación que tuvo en el caso de José Luis, pero no están de acuerdo en ese premio a la lealtad.
NO HAY JUSTICIA; BUSCARÁN A AMLO
Estos 6 años no han sido suficientes para que algún responsable de la masacre pague los daños, señalan las entrevistadas. No han caído Facundo Rosas Rosas, exsecretario de Seguridad Pública; ni el exprocurador de Justicia, Víctor Carrancá Bourget; tampoco mandos medios han sido procesados por los hechos, solo algunos policías fueron encarcelados en el 2014.
En una entrevista, doña Araceli y doña Elia acusan que tanto la Fiscalía General del Estado (FGE) como la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Puebla (CDH) y la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) hacían lo posible por proteger a Rafael Moreno Valle, quien, en ese entonces, buscaba la candidatura del PAN para la presidencia de la República.
Por ello, todas las instancias dieron “carpetazo” al expediente y la CNDH solo validó las recomendaciones de la queja 2VG/2014 que no castigaban al Estado por ser responsable del crimen. Solo una disculpa pública y una indemnización, fueron entregados a doña Elia, quien fue orillada a aceptarlos por presiones.
Pasados 6 años de los sucesos, doña Elia tiene la esperanza de que la actual administración reabra las investigaciones. Tiene poca fe en que la CDH Puebla, a cargo de José Félix Cerezo Vélez, haga algo para ejercer justicia para su hijo y para su comunidad, pero no pierde la esperanza de que el presidente Andrés Manuel López Obrador, gestione una investigación y sanción a los culpables.
Insistirá también en la Corte Interamericana de Derechos Humanos, donde tiene abierto un procedimiento para investigar lo que considera un crimen de lesa humanidad. Todavía tiene fe en que la cuarta transformación haga lo que no logró el Morenovallismo.




