Habitantes de la Sierra denuncian etnocidio de empresa canadiense
Integrantes de la agrupación Tiyoxtloli de la Sierra Norte de Puebla denunciaron ser víctimas de etnocidio (destrucción de un grupo étnico y de su cultura) por parte de TransCanada, empresa canadiense con su filial en México transportadora de Gas Natural de la Huasteca, que pretende despojarlos de sus tierras para construir una mina de extracción profunda afectando zonas ricas en ecosistemas y biodiversidad.
Como parte de la segunda jornada "En defensa de la vida y el territorio”, organizado en las instalaciones de la Universidad Iberoamericana de Puebla, el grupo, a través de la activista de Pahuatlán, Oliviera Montes, indicó que se verán afectados cien pozos de agua, así como zonas protegidas y consideradas reservas naturales y para conseguirlo, declaró que directivos de la empresa sobornan a los presidentes municipales para que la población no interfiera con los trabajos de la compañía canadiense.
“Quieren que pase un gasoducto llamado Tuxpan Tula que destruirá más de 600 hectáreas de bosque donde existen centros ceremoniales de la cultura Otomí y Totonacú en la zona limítrofe entre Puebla e Hidalgo.”
Indicó que fue desde el mes de diciembre del año pasado en la comunidad de Montellano que comenzó a llegar maquinaria de perforación, sin informarle a la comunidad las fatales consecuencias al medio ambiente y mantos acuíferos de la región.
Agregó que bajo amenazas de muerte, pretenden desalentarlos para que la compañía continúe haciendo el megaproyecto calculado en más de 500 millones de dólares en el municipio de Pahuatlán.
Este proyecto Tuxpan Tula inicia en Tuxpan y concluye hasta el municipio de Apasco en el Estado de México y recorre los estados de Veracruz, Puebla, Hidalgo y parte del Estado de México y a su paso más de 260 comunidades serán afectadas.
Por su parte, Miguel Sánchez de origen totonaco, denunció que desde hace 2 años se quiere imponer el proyecto “Puebla Uno” concesionado a la empresa Comexhidro que pretende construir una cortina de 42 metros de alto para generar energía eléctrica y “que se quiere instalar en la rivera del río Ajajalpan.
"Nos quitaron nuestras tierras y las pagaron a peso el metro cuadrado, ya estamos hasta la madre del progreso que dicen ellos, el progreso del que hablan va sobre nuestras vidas”, señaló.
Por lo anterior indicó que la empresa luego de que los pobladores fueron testigos de cómo llegaron helicopteros con maquinaria, los acusan de alborotadores y sin decir con exactitud el nombre del medio informativo de su región, los desacreditan provocando mayor incertidumbre en su lugar de origen.
“Nosotros vamos a defender con nuestra vida nuestras tierras”, anunció el poblador de origen totonaco.
