Desocupación redujo los primeros 90 días del año, revela INEGI
Al darse a conocer los Resultados de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo Cifras durante el Primer Trimestre de 2016, el estado de Puebla agrupó un total de 80,339 personas desocupadas, contra las 2,569,044 que se mantienen con alguna labor.
En este sentido, la dependencia federal señaló en dicho informe que entidades federativas que tienen las mayores tasas de participación en la actividad económica son: Colima con 67%, Quintana Roo 66.9%, Baja California Sur 66.3%, Nayarit 63.6%, Yucatán 63.2%, Jalisco 62%, Sinaloa y Sonora 61.9% de manera individual, Ciudad de México 61.7% y Tamaulipas con 61 por ciento.
Asimismo congruentes con el tamaño de su población, el estado de México y la Ciudad de México constituyen los mercados de trabajo más grandes del país, con 7 y 4.1 millones de personas ocupadas, en ese orden, y representan en conjunto el 22% del total nacional; les siguen Jalisco con 3.5 millones, Veracruz de Ignacio de la Llave 3 millones, Puebla 2.6 millones, Guanajuato 2.4 millones y Nuevo León con 2.2 millones.
En el otro extremo y obedeciendo a su estructura poblacional se encuentran las entidades con los menores tamaños del mercado laboral: Colima con 349 mil personas, Baja California Sur 359 mil, Campeche 397 mil, Aguascalientes 530 mil, Tlaxcala 534 mil y Nayarit con 550 mil ocupados. Por otra parte, las entidades que durante el primer trimestre de 2016 observaron las tasas de desocupación más altas fueron Tabasco con 7.2%, Ciudad de México 5.7%, Sonora 5.1%, Tamaulipas 4.9%, el estado de México 4.8%, Baja California Sur 4.6%, Coahuila, de Zaragoza, Durango, Nuevo León y Querétaro 4.5% de manera individual, Colima y Tlaxcala 4.4%, y Sinaloa con 4.3% respecto a la PEA.
En contraste, las tasas más bajas en este indicador se reportaron en Yucatán con 2%, Oaxaca 2.1%, Guerrero 2.6%, Michoacán de Ocampo 2.7%, Morelos y San Luis Potosí 2.8% cada una, y Baja California con 2.9 por ciento.
Cabe aclarar que este indicador no muestra una situación de gravedad en el mercado de trabajo, sino más bien de la presión que la población ejerce sobre el mismo, lo cual está influido por diversas situaciones como son principalmente las expectativas y el conocimiento que tienen las personas que no trabajan sobre la posibilidad de ocuparse, así como por la forma como está organizada la oferta y la demanda del mismo.
Es por ello que se recomienda no considerarlo de manera aislada, sino como complemento de toda la información de que se dispone sobre la participación de la población en la actividad económica.
Finalmente, el estudio completo puede ser consultado
