Dan recursos a 5 familias por Seguro a Madres Solteras
La delegación en Puebla de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) entregó los primeros cinco apoyos económicos a Beneficiarios del Seguro de Vida para Jefas de Familia, aunque hasta el momento son 23 familias inscritas las que han perdido a la madre. Con el seguro de vida los menores en estado de orfandad obtendrán una beca para estudiar y alimentarse, además de que las familias que perdieron a la madre recibirán un apoyo de 152 mil pesos.
El delegado de la Sedesol, en Puebla, Juan Manuel Vega Rayet, apuntó que actualmente se han inscrito al programa 152,815 madres de familia entre 12 y 65 años de edad, para proteger a sus hijos de cero a 24 años, en caso de que ellas mueran. Esperan que en lo que resta de 2013 se anoten otras 30 mil o 40 mil mujeres.
Los hijos asegurados recibirán una beca mensual que se irá incrementando conforme avancen en sus estudios. Los niños de preescolar tendrán una de 300 pesos, los de primaria 500 pesos, los jóvenes de secundaria 700 pesos y los de preparatoria 900 pesos, mientras que los universitarios podrán obtener de 1,200 a 1,800 pesos, dependiendo de la carrera que estudien y del promedio que tengan.
Vega Rayet, detalló que las cinco familias que hoy recibieron los apoyos económicos no estaban inscritas desde el principio, pero gracias a la instrucción del presidente, Enrique Peña Nieto, de que se podían beneficiar los menores que hayan perdido a sus madres desde el 2 de marzo a la fecha, siempre y cuando los familiares soliciten la ayuda, obtuvieron los recursos.
Por su parte, la delegada de Oportunidades en la entidad, Nancy de la Sierra Aramburo, enunció que los fondos del Seguro para Jefas de Familia tienen el objetivo de brindar soporte para alimentos y educación a los menores que se quedaron sin madres hasta que lleguen a los 24 años, con la condición de que sigan estudiando.
"Espero que el recurso sea de utilidad, aunque lo que más necesitan estos niños son muchos besos y abrazos, sobre todo, amor", dijo la servidora pública, casi al borde del llanto.
Los menores que se quedaron sin mamás este año, además de obtener una beca, recibieron regalos por parte de la Sedesol, que iban desde una motocicleta de juguete hasta grabadoras o reproductores de música para los adolescentes.
A mi hija me la mataron y tengo miedo
La señora, Refugio Márquez Cuetero, se enteró que su hija estaba muerta porque la policía la fue a buscar, le dijeron que encontraron a sus nietos en la calle; era la una de la mañana del 22 de mayo. Recogió a Fernando, de tres años, y a Anthony, de casi dos años, al día siguiente fue a buscar a su hija, Daniela, tocó la puerta pero no le respondieron, tuvieron que forzarla para entrar; el cuerpo de su hija ya estaba en descomposición.
"La apuñaló, le traspasó su corazón", contó la señora entre lágrimas, y aunque el caso se está investigando tiene miedo de que el homicida vuelva a Chinantla para buscar a sus hijos: "Me da miedo que un día vaya a llegar a la casa para hacerme algo o a los niños", comentó la abuela, quien ahora debe sacar adelante a ocho nietos, además de sus cuatro hijos que todavía viven con ella.
Doña Refugio tiene un puesto de comida en el centro de Chinantla, pero las ventas han estado bajas y si no fuera por la ayuda que va a recibir del gobierno federal no sabría cómo hacerle para mantener a sus nietos. Mientras ella trabaja su hija de 18 años y su nieta más grande de 14 años, quien no puede escuchar ni hablar, le ayudan a cuidar a los pequeños, que van de los 11 años hasta los casi dos.
"Siempre la maltrató, otras dos veces la había cortado, pero mi hija no quiso entender y se fue otra vez con él, porque estaba conmigo, a los 14 días de que se fue la asesinó", declaró.
El homicida, Reinero Cipriano Lázaro, de 50 años de edad, huyó dejando a sus hijos en la calle: "No pudimos sacarla luego, en realidad no pensamos que estuviera muerta, creímos que estaba con él en la calle, y se estuvo toda la noche del miércoles, todo el jueves hasta las nueve o nueve y media de la noche, ni siquiera la velamos, porque ya estaba en estado de descomposición", narró atemorizada, pues consideró que si Reinero mató a su hija puede hacer lo que sea.
