Metrobús de Puebla, entre los peores del país: AMTM
Haciendo un comparativo entre los ocho sistemas BRT (Bus Rapid Transit) que hay en México, el poblano, que fue implementado hace seis meses, se encontraría en el lugar séptimo, debido a que no está integrado a la ciudad al tener sólo una troncal, a la falta de acceso para los peatones y a los múltiples problemas de cobro, que han hecho que se regrese al manejo de efectivo, así lo dio a conocer la Asociación Mexicana de Transporte y Movilidad (AMTM) Puebla.
En el país hay transporte tipo BRT en la ciudad de México, en el Estado de México, en Jalisco, Monterrey, Tabasco, Guanajuato, Puebla y Chiapas. De ellos, los mejores sistemas serían el mexiquense, por cuestiones ecológicas, atención a grupos vulnerables con los camiones exclusivos de mujeres y porque tiene una gran demanda por parte de la población. Luego le seguiría el sistema de transporte de Monterrey, que incluye el Metrobús con sus siete troncales y dos líneas de metro, ya que sería el mejor integrado a la ciudad.
Mientras que el de Puebla se encontraría dentro de los peores, porque en primer lugar no se podría considerar un sistema, ya que sólo tiene una troncal y no estaría ofreciendo una verdadera opción de transporte a los usuarios; después, porque no estaría tomando en cuenta la accesibilidad de los peatones, pues hay una gran carencia de puentes peatonales y, luego, estaría el sistema de cobro, pues aunque la AMTM considera que el prepago es la opción correcta para el Metrobús se estaría cobrando doble a los usuarios, porque el transbordo no está bien calibrado.
Para la AMTM todos estos problemas se deberían, principalmente, a la rapidez con que el gobierno del estado quiso implementar el sistema: “No hubo tiempo para que la gente conociera el sistema, que en sí es una buena idea, entonces, se va por sus molestias y no por los beneficios que le genera”, aseguró Abraham Sánchez González, delegado de la organización en Puebla.
Otra cuestión que habría generado ruido es que se haya regresado al cobro mixto, por tarjetas de prepago y en efectivo, ya que un requisito indispensable para que un sistema sea BRT es evitar que los operadores manejen efectivo, pues eso genera pérdidas de hasta 30% en los ingresos que deberían reportar al concesionario.
En ese sentido, Sánchez González, comentó que se tendría que esperar de seis a nueve meses desde que entra el Metrobús para que la gente se adapte al prepago; sin embargo, reconoció que la molestia de muchas personas que le cobran de más podría deberse a que el tiempo en que el sistema está reconociendo el transbordo no está bien calibrado y eso genera que cuando se toma una alimentadora se vuelva a hacer el cobro.
“Hay un tiempo para que la gente haga su transbordo de unidad, pero hasta ahora no hay claridad en qué tiempo está considerando el sistema, entonces, lo que estaría pasando es que cuando la gente se baja para tomar la otra unidad del Metrobús se le vuelve a cobrar completo, porque para el sistema ya terminó el viaje de ese usuario”, sostuvo Abraham Sánchez.
Falta de integración
Otra de las cuestiones que estaría fallando en la Red Urbana de Transporte Articulado (RUTA), de acuerdo con Anuar Musalem Valencia, director de Movilidad de la AMTM Puebla, es que aún no está integrada a la ciudad, es decir, que todavía no abarca una gran parte de la capital poblana y, por lo tanto, no sería una opción para que los habitantes se desplacen.
Anuar Musalem, dijo que esperaría que con la construcción de la segunda línea del Metrobús, que recorrerá toda la calle 11 Norte-Sur, se tenga una mejor aceptación y mejore el transporte, porque sólo la implementación de las rutas alimentadoras no es suficiente, ya que tiene los mismos recorridos que las rutas tradicionales, cuando debería llevar a diferentes puntos de forma directa y sin pasar por los paraderos.
Asimismo, comentó que cuando se realizó el proyecto no se tomaron en cuenta a los peatones, porque en muchas de las estaciones no hay puentes peatonales para que crucen la vialidad, además que fue hace pocas semanas que se pusieron rampas para personas discapacitadas en todos los camiones y se dejó un espacio en la parte posterior para la gente que usa sillas de ruedas.
Problemas sociales
Aparte de la opinión de los expertos de AMTM, la implementación de la RUTA ha causado graves problemas sociales en las poblaciones del norte y sur de la zona metropolitana de Puebla, donde se han manifestado y cerrado vialidades por la salida de sus rutas tradicionales y por las afectaciones que causó la construcción del carril confinado a sus viviendas.
En la parte sur, pobladores de Cacalotepec, Tlaxcalancingo, Concepción La Cruz y Santa Clara Ocoyucan, entre otras comunidades, han cerrado en por lo menos cuatro ocasiones la Carretera Federal a Atlixco para manifestar sus inconformidades con el Metrobús, sobre todo, por los cobros dobles, la falta puentes peatonales y de accesos a sus colonias o fraccionamientos.
También, en el norte, colonos de Bosques de San Sebastián y Santa María Xonacatepec protestaron por la salida de las rutas 32 y 32 “A”, mientras que los vecinos de la Unidad Habitacional Manuel Rivera Anaya frenaron en varias ocasiones la construcción del puente y carril confinado del Metrobús, porque estaba muy cercano a sus viviendas, además que les quitaron parte de sus áreas verdes para realizar el proyecto.
A pesar de todos estos señalamientos, tanto de expertos, como de ciudadanos, el gobierno del estado anunció la realización de la segunda troncal de la Red Urbana de Transporte Articulado, la cual, según comentó el propio gobernador, ya contaría con el financiamiento del Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras). Pero cuando se le preguntó a Rafael Moreno Valle Rosas si se seguiría adelante con la segunda línea a pesar de todas las fallas, el mandatario prefirió no contestar y retirarse.
