En Xalitzintla, migración de niños, preocupación de los habitantes
Los pobladores de Santiago Xalitzintla, a 12 kilómetros del Popocatépetl, no les preocupan la caída de ceniza, las explosiones o el lanzamiento de rocas, sino debido al incremento de la actividad del volcán muchas personas han decidido emigrar a otros lugares y temen que en algún punto el pueblo se quede sin niños.
“En Xalitzintla nos estamos quedando sin niños, después de 1994, mucha gente emigró lejos del volcán, nos damos cuenta porque antes había dos turnos en la escuela primaria y ahora sólo hay uno”, comentó la señora, Natalia Cereso, quien se dijo preocupada porque en algún momento la comunidad se quede sin menores.
De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en Xalitzintla habría 2,196 pobladores, según el censo de 2010, de ellos, sólo 825 serían menores de edad.
Doña Natalia, dijo que en 1994 hubo una explosión muy fuerte y una caída constante de ceniza, por ello, los tuvieron que evacuar. Entonces, muchas familias se asustaron y decidieron que lo mejor era irse: “Muchos se fueron con sus parientes de otras comunidades, otros se fueron a Cholula o a Puebla, el chiste es que aquí hay cada vez menos niños”, dijo la ama de casa.
También, en 2000 hubo migraciones; ese año el Popocatépetl tuvo una actividad aún más intensa que en 1994. La lava del volcán bajó por las laderas hasta los 3.5 kilómetros de distancia, incendiando un bosque cercano, además que los sismos fueron intensos.
Debido a que es domingo no se pudo preguntar a las autoridades de la única escuela primaria de la comunidad sobre la cantidad de niños que asisten actualmente.
Fuera de la preocupación por la falta de niños, la señora, Cereso, dijo que la situación en el pueblo está tranquila, pues casi no ha caído ceniza esta semana y la lluvia de estas horas ayudó a limpiar las calles y el suelo.
Aunque en el zócalo de Xalitzintla sigue habiendo presencia del Ejército y Protección Civil Estatal, debido a que la alerta volcánica sigue en Amarillo Fase 3, los habitantes actúan de forma normal y muchos de ellos, incluso, han dejado de usar los tapabocas.
