Vecinos de Cuautlancingo denuncian afectaciones por obras
Desde el mes de marzo los habitantes del municipio de Cuautlancingo deben tomar caminos alternos para realizar sus actividades diarias, debido a que las autoridades del lugar comenzaron los trabajos de adoquinamiento en la calle Uranga.
Esta calle es una de las más importantes para llegar a varios conjuntos habitacionales, entre ellos, Villas Uranga y los fraccionamientos de la Noria I, II y III, pero debido a una barricada de tierra que han colocado el paso se impide a los autos particulares y al transporte público.
Son más de 500 familias las que se han afectado en su tránsito libre por esta zona y las autoridades no han querido abrir la vialidad, pese a que los trabajos ya están concluidos en su totalidad y se iniciaron en el mes de noviembre de 2012.
“Estos trabajos iniciaron en noviembre, porque la calle estaba hecha un destrozo, parecía la Luna, porque se hacían hoyos por todos lados, ya se supone que comenzaron con las banquetas, pero es la hora en que no la abren”, refirió uno de los vecinos del lugar.
El cierre de la vialidad comprende desde la calle Bachilleres a la segunda privada Uranga, que consta de poco más de 1.5 kilómetros y tiene prácticamente sitiados a los habitantes de Villas Uranga.
Los caminos alternos que se pueden tomar son de terracería y con la falta de iluminación en las noches se vuelven una boca de lobo, por lo que se han generado diversos robos a conductores y gente que va caminando a sus casas, así como a los que viajan en el transporte público.
Aunado a esta situación, ni los mototaxistas –que siguen circulando- llevan pasaje a esos conjuntos habitaciones. A decir de ellos, gastan mucha gasolina en rodear la zona y dejarlos en sus casas.
“Ahora hasta los mototaxistas nos salen con que no nos quieren traer a nuestras casas, porque les sale más caro. Por viaje nos cobran 10.00 pesos, pero si les decimos que es aquí le suben a 15.00 y no podemos pagar diario eso”, explicaron unos jóvenes que acuden al bachillerato cercano.
En tanto, las autoridades municipales, pese a que no han abierto el camino, que ya está terminado, están comenzando a escarbar y llevar material a la calle 5 de Mayo, cerrando otro acceso importante en la zona.
Los vecinos explicaron que están conformes con las obras, pero no con el retraso de las mismas, además, pidieron que se habiliten y entreguen las obras ya concluidas.
