Hacer descuentos, vender su mobiliario y buscar clientes: la nueva normalidad de los negocios
Cuando los representantes de cámaras empresariales dicen que los comercios necesitan un "tanque de oxígeno" parece que exageran, pero esta semana tuve la oportunidad de recorrer algunas calles del Centro Histórico de Puebla y de la Avenida Juárez, dos corredores comerciales importantes de la ciudad. Negocios que antaño florecieron, hoy tienen a sus trabajadores en la banqueta, pidiendo entrar a consumir –como hacen los ambulantes- y otros están vendiendo su mobiliario.
La Avenida Juárez luce casi desoladora, a no ser por los algunos restaurantes que permanecen abiertos con servicio para llevar, como El Portón, VIPS o Los Bisquets, los cuales recurren a hacer descuentos para atraer clientes. El señor que vende tacos de canasta también busca ingresos, aunque la diferencia con los establecidos, es que él puede moverse con su bicicleta en cuanto lleguen los inspectores.
Farmacias y bancos también permanecen abiertos, pero a la avenida siempre han dado mayor movilidad de personas y vehículos, los restaurantes y bares. Las tiendas de vestidos de novia solo atienden por cita, mientras una sex shop mantiene su puerta -sospechosamente- semiabierta.
A lo largo de la vialidad, hay varios letreros de “se renta” en inmuebles que solían hospedar cafés u oficinas.
VENTA DE MOBILIARIO, ¿SEÑAL DE DEBACLE?
Las Duyas, un café que he visto florecer desde hace por lo menos 14 años, tiene una sucursal frente al zócalo de Puebla. Lo he visto en sus mejores momentos, con fila de espera en la temporada de Todos Santos, o sonando su campana de pedidos listos, desde la hora del desayuno hasta la hora de la cena.
Esta semana lo vi, igual que varios negocios del primer cuadro, haciendo promociones del 2 por 1, para animar al consumo. Incluso, por la pandemia o algún otro motivo, está rematando algunos sillones de fueron parte de su mobiliario, en 350 pesos.
La Antigua Taquería La Oriental también tenía a algunos de sus meseros, promocionando la venta de tacos y cemitas árabes para llevar, pues todavía no se permite el consumo de alimentos dentro de los establecimientos. Incluso, una persona que entregaba volantes de ese negocio, también ofrecía lapiceros de colores, en las inmediaciones del zócalo.
De acuerdo al Consejo de Comerciantes del Centro Histórico (CCCH), están abiertos 2 mil (de 10 mil) negocios en el primer cuadro. En tanto, el presidente de la Cámara de Comercio, Servicios y Turismo (Canaco), Marco Antonio Prósperi, confiesa que las ventas de los negocios abiertos “están por los suelos” y costará recuperarlas.
Respecto a la situación de los comercios en el primer cuadro, el ayuntamiento de Puebla anunció que habrá una reapertura parcial a la circulación, situación que José Juan Ayala, del CCCH, ve positiva para los negocios que ya operan.
