Confianza del consumidor mejora durante febrero
El Índice de Confianza del Consumidor (ICC) creció 8.2 por ciento anual durante febrero, con cifras desestacionalizadas, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) publicados este martes.
Tal como lo han pronosticado diversos analistas económicos, tras la inflación de 6.77 por ciento que se vivió durante diciembre (la más alta en 17 años), el aumento de precios comenzó a dibujar una trayectoria a la baja durante los primeros dos meses del año, lo que podría incentivar a los consumidores a realizar más compras.
No obstante, el alza anual del indicador se explica por un efecto base, pues durante febrero de 2017, el ICC registró una fuerte caída de 14.6 por ciento, hecho desencadenado principalmente por los 'gasolinazos' que acontecieron a inicios del año anterior.
De manera desagregada, el ICC de febrero publicado por el Inegi mostró un incremento anual en los cinco componentes que constituyen al indicador.
Ante las posibilidades de adquirir bienes durables como muebles, televisores, lavadoras y otros aparatos electrodomésticos, se observó un aumento de 6.5 por ciento en la confianza de los consumidores durante el segundo mes del año.
Respecto la situación económica actual de los miembros del hogar en comparación a la que tenían hace un año, los niveles de confianza subieron 4.3 por ciento anual, además, los consumidores incrementaron en 8.3 por ciento anual las perspectivas de su situación económica durante los próximos 12 meses.
Cuando se les cuestionó a los consumidores sobre cómo consideran que será la condición económica del país dentro de los próximos 12 meses respecto a la actual situación, los niveles de confianza reflejaron una variación al alza de 18 por ciento, cifra que contrasta con la disminución de 23.2 por ciento reportada durante febrero de 2017.
En su variación mensual, el ICC reportó una reducción mensual de 0.7 por ciento con base a cifras ajustadas por efecto calendario, acumulando tres caídas consecutivas.
“La disminución de la confianza del consumidor es motivo de preocupación por las perspectivas de actividad real, ya que el pesimismo vuelve a los consumidores más a la defensiva (aumenta el ahorro precautorio y reduce el apetito para comprar bienes duraderos) y podría socavar el empuje del consumo privado”, señaló Alberto Ramos, analista económico de Goldman Sachs.
En los índices complementarios de la encuesta destacó la caída mensual de 13.7 por ciento que mostraron los consumidores ante la posibilidad de comprar, construir o remodelar una casa en los próximos dos años.
