Bruce Lee, el Rey de las Artes Marciales nació un día como hoy, pero de 1940
Han pasado 78 años de la llegada al mundo del fenomenal Bruce Lee, y 45 años de su deceso sin que su importancia mediática disminuya.
Bruce Lee, la leyenda del Kung Fu, gracias a las redes sociales sigue vivo, pues es posible seguir encontrando material relacionado con este hombre que consiguió elevar su figura a la categoría de mito.
Su verdadero nombre fue Jun-Fan y nació en los Estados Unidos, porque su padre era integrante de la Ópera Cantonesa que se encontraba de gira en ese país. Su madre, Grace Li, dio a luz en la ciudad de San Francisco y fue una enfermera del Hospital Jackson Street quien americanizó su apelativo a Bruce Lee.
La familia retornó a Hong Kong y fue ahí donde su padre lo introdujo en sus primeras prácticas marciales al enseñarle Tai Chi cuando Bruce aún era un niño. En aquella época, al pequeño le atrajo más el mundo de la actuación, y gracias a su carisma incursionó en el cine, interpretando pequeños roles en películas chinas que generalmente eran melodramas. Su desenvolvimiento propició que a partir de los 10 años obtuviera papeles más importantes, hasta llegar a ser uno de los protagonistas principales. De 1950 a 1958 participó en 16 filmes, siendo el último ‘El Huérfano’.
Siendo un adolescente, a Bruce Lee su familia lo inscribió en la academia del maestro Yip Man, un instructor muy respetado, experto en Wing Chung; esto fue en 1953, siendo al principio un estudiante promedio ya que, además de seguir actuando, también comenzó a tomar clases de baile, llegando incluso a proclamarse campeón de un concurso de Chachachá.
El pequeño dragón (como era apodado) comenzó a tomar más en serio su entrenamiento cuando comenzó a participar en peleas callejeras, algo habitual en Hong Kong por aquellos años. Fue tal su determinación, que pronto se convirtió en el alumno más avanzado de la clase, llegando a vencer a quien sería el sucesor del maestro Yip Man.
Nunca ha quedado muy claro que fue lo que propició que Bruce fuera enviado por sus padres a los Estados Unidos, pero la teoría más aceptada fue que, con el pretexto de que al cumplir la mayoría de edad debía emigrar para hacer validad su nacionalidad estadounidense, su familia buscó ponerlo a salvo de las peligrosas pandillas que asolaban la ciudad, ya que Bruce se había convertido en un temible peleador que hacía polvo a todos sus rivales, y cada vez surgían más interesados en poner a prueba sus habilidades.
A su llegada a ese país en abril de 1959 (a Seattle), debió enfrentar la discriminación, empezar desde abajo (como lavaplatos y camarero) para poco a poco comenzar a granjearse amistades gracias a sus conocimientos de artes marciales. De hecho, gracias a su determinación por enseñar a gente no asiática conoció al amor de su vida, Linda Emery, con quien se casaría en 1964.
La leyenda del Dragón estaba por iniciar y pronto se convertiría en una figura inmortal del cine, además de un respetado maestro e impulsor de las artes marciales a nivel mundial.
Con información de La Verdad.
